El verdadero Pedro Castillo y el comunismo

Por: Julio Prestes

Las recientes entrevistas que ha ofrecido el presidente Pedro Castillo a periodistas locales e internacionales, reflejan con bastante claridad el pensamiento político y la personalidad del político que gobierna el país.

Es evidente que los asesores del presidente han buscado retomar la iniciativa  política coordinando estas 3 entrevistas, que buscaron poner en la palestra  Castillo, pero parece que ha tenido efectos contrarios pues ha generado reacciones encontradas y una ola de ataques de la derecha. Pero más allá de eso cabe peguntarnos después de leer y escuchar estas entrevistas, ¿cuál es el pensamiento político de Pedro Castillo, cuáles son sus horizontes y programa? ¿Tiene su pensamiento compontes izquierdistas, socialistas o comunistas, como tanto ha pregonado la derecha?

Si bien Castillo apeló a un discurso radical en campaña, cuando habló de un estado más fuerte, de lucha frontal contra la corrupción, de reducir el sueldo presidencial, el cambio de constitución, fuimos viendo cambios entre el candidato y el presidente en funciones. Transcurrido estos meses, es evidente, como él mismo ha reconocido, que una cosa es hacer campaña y otra gobernar.

En las respuestas del presidente se aprecian algunas constantes, como la apelación permanente al pueblo. Él se reconoce como un hombre del pueblo y que todo el tiempo se debe a él, y que se comunica directamente con la población en sus giras.

En las palabras que emplea busca evadir la polarización o la disyuntiva izquierda-derecha. Más bien habla de concertar, de convocar a los mejores de todas las tendencias. Además, reitera siempre su invitación a la inversión privada.

Se aprecia una evasión permanente a temas delicados, como los cuestionamientos por sus cercanías con personales con presuntos lobistas y empresarios. Lo niega todo. En todo caso son las investigaciones en curso son que le darán o no la razón al presidente.

Finalmente en sus palabras no se aprecia con claridad su visión o proyecto político transformador. Nada de reformas del estado, criticas de fondo al modelo neoliberal, ni de la importancia del debate sobre la nueva constitución.

Como se puede apreciar, no hay ningún atisbo del temido comunismo que tanto aterra a las clases dominantes y opinólogos de la derecha. Es más, como ya lo ha hecho antes, Castillo niega de forma permanente de alguna cercanía al socialismo o comunismo en sus ideas y conceptos.

Decir que Castillo es de izquierda sería bastante. Él mismo no se quiere definir en ese sector. Es un político que apela al pueblo al viejo estilo de los líderes populistas, entendido el populismo como la estrategia política empleada por caudillos populares en América Latina, en la que se apela a la movilización del sujeto pueblo, una amalgama de clases sociales que buscan un caudillo fuerte que las atienda, frente a un enemigo que suelen ser las élites o las oligarquías gobernantes de turno. En ese caso, el pueblo de Castillo sería una mayoría excluida de los beneficios del actual modelo de desarrollo.

Vale recordar que el presidente Castillo es un maestro de escuela rural, que hizo su experiencia política como dirigente del partido del ex presidente Alejandro Toledo. De la misma manera hizo su experiencia de dirigente sindical en el Conare-Sutep, espacio gremial promovido por el Movadef, como es conocido por todos, para diputarle el liderazgo del sindicato magisterial al Sutep oficial.

Por otro lado el entorno de confianza de Castillo, como se ha puesto en evidencia por el perfil de sus asesores más cercanos, está compuesto de personas que tienen como principal valor ser paisanos del presidente. Son personas con sinuosos antecedentes políticos y con intereses más vinculados al sector privado, que a temas de estado o de ideales políticos de transformación social.

Como ya hemos señalado desde el partido, no corresponde pedirle a Castilo medidas radicales o el inicio de una revolución social, si no el cumplimiento de sus principales promesas de campaña. Los sectores populares que votaron por él esperan medidas concretas para fortalecer el rol del estado en la regulación de las empresas, una acelerada reactivación económica por la pandemia, garantizar mejoras sustanciales en los servicios de salud, educación, y áreas sensibles como la seguridad ciudadana.

Mientras tanto los comunistas seguimos aquí, de manera independiente, sin participar del gobierno de Pedro Castillo, y haciendo política siempre de cara a la gente. Apoyaremos las medidas que vayan en la línea de desmontaje del neoliberalismo, que luchen contra la corrupción y que beneficien a las mayorías populares, pero también realizaremos las críticas a las concesiones a la derecha y los oportunistas, así como a los incumplimientos de promesas electorales. De la misma manera, nos corresponde esclarecer las infamias y burdas mentiras que se siguen difundiendo sobre el comunismo, sus conceptos, sus experiencias y su vigencia. Asimismo seguir haciendo pedagogía y propaganda sobre nuestra propuesta política concreta para el país, la lucha por el Nuevo Curso, la Nueva Constitución para la Nueva República.