Ponencia de Manuel Guerra en la Habana

Estimados camaradas asistentes al XXII Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros


Es una inmensa satisfacción compartir con todos ustedes este espacio de reflexión y reafirmación revolucionaria. Satisfacción aún mayor por llevarse a cabo en la tierra de Fidel, en este país heroico, generoso y solidario; acogidos por este pueblo consecuente, digno, indoblegable, que ha sabido mantener en alto las banderas de la revolución y el socialismo, venciendo la implacable ofensiva del imperialismo norteamericano.

Este evento nos convoca a una profunda reflexión, a la búsqueda de respuestas a los grandes cambios que se están produciendo en el planeta, a las amenazas y riesgos, pero también a las oportunidades y enormes desafíos que enfrenta la humanidad en el presente. El papel de los partidos comunistas y obreros es vital para abrir paso a un mundo nuevo que solo puede cristalizarse plenamente con el socialismo; solo desde este horizonte es posible superar la decadencia, el desempleo crónico, la insultante concentración de la riqueza en pocas manos; conquistar la paz, terminar con el hambre que azota a millones de seres humanos; enfrentar el cambio climático, preservar el medio ambiente, asegurar el bienestar para las generaciones venideras.

El declive norteamericano y el paso a la multilateralidad es un hecho indetenible, situación que se desarrolla en medio de grandes confrontaciones, agudización de la lucha de clases a escala global, el papel cada vez más agresivo y guerrerista que asume el imperio en su pretensión de mantener sus posiciones.

En este grandioso proceso de cambios históricos corresponde construir la más amplia y profunda unidad de los comunistas, socialistas, corrientes democráticas, movimientos diversos que combaten las inequidades, aspiran a un mundo nuevo y se enfrentan al imperialismo norteamericano y sus socios. Mirar el horizonte, poner en primer plano las coincidencias y tratar paso a paso las diferencias, es la clave para lograrlo.

En este contexto, saludamos el rol que vienen jugando los países socialistas y los gobiernos de izquierda y progresistas de América Latina que se han colocado a la vanguardia de este proceso progresivo que lleva a cabo la humanidad en esta etapa de su historia. Mención especial a China socialista y al Partido Comunista de China que acaba de llevar a cabo con éxito su XX Congreso Nacional, afirmando el liderazgo de Xi Jinping como su Secretario General.

América Latina y El Caribe siguen siendo territorios en disputa. Junto a Cuba socialista, en gran parte de los países la izquierda y el progresismo han conquistado posiciones de gobierno, abriendo procesos de cambios de diversas características y grados de profundidad de las reformas, enfrentando la feroz ofensiva del imperialismo norteamericano y sus aliados nativos, que pretende recolonizar a estos territorios a los que sigue considerando su patio trasero. Está de por medio su objetivo de controlar los recursos naturales, el agua, las fuentes de energía, la rica biodiversidad que posee este continente. Reiteramos nuestra activa y firme solidaridad con Cuba, Nicaragua y Venezuela, países sobre los que se ha ensañado la ofensiva imperialista y reaccionaria.

El criminal bloqueo contra Cuba por parte del imperialismo norteamericano debe ser condenado y rechazado por las Naciones Unidas en su asamblea de noviembre próximo, ¡Cuba no está sola! ¡Cuba solidaria, tiene todo nuestro apoyo!

Queridos camaradas, a todos ustedes va nuestro saludo y reconocimiento, nuestros mayores deseos de éxito; nuestra camaradería y compromiso de cooperación y apoyo mutuo.

La Habana, 28 de octubre de 2022