Por: Olmedo Auris Melgar (fundador y ex Secretario General del SUTEP)

Este 6 de julio, en que celebramos el DÍA DEL MAESTRO, también se conmemora

49 años de vida institucional del SUTEP, ahora en una coyuntura política excepcional para las grandes mayorías, debido al triunfo electoral de los explotados y discriminados, precisamente en el Bicentenario de la República, histórica victoria que por fin nos abre las posibilidades reales para empezar a refundar una Nueva República, con regeneración política y moral, erradicando la nefasta herencia y mentalidad colonial.

A partir del surgimiento del SUTEP el 6 de julio de 1972, se logra la unificación del magisterio nacional, hasta entonces fraccionado, en torno a los principios del sindicalismo clasista propuestos por el Amauta José Carlos Mariátegui, entre ellos el principio del Frente Único, constituyéndose en el puente que enlaza la labor educativa con la acción gremial y política, tan necesaria e importante para que miles y miles de maestras y maestros se expresen en la lucha multitudinaria para reivindicar a la educación en su condición de derecho humano fundamental, para comprender y defender las ventajas y fortalezas de la Escuela Pública gratuita, de calidad, universal, laica, politécnica y en coeducación, hasta entonces escamoteada, ignorada y postergada por los sucesivos Gobiernos al servicio de las clases dominantes hoy derrotadas en estas elecciones generales. Este es uno de los más importantes   aportes   del   SUTEP   y   de   Horacio   Zeballos   Gámez,   su primer Secretario General, al desarrollo de la educación peruana.

Desde la aparición de la Covid-19 en nuestro país, somos uno de los más devastados en el mundo por esta letal pandemia. Según los informes del propio MINSA, hasta hace poco distorsionados, tenemos aproximadamente 192 mil fallecidos, con una tasa de letalidad de 9.39%. En el magisterio,   a junio de 2021, han fallecido   más   de 2,000   maestros   por   esta causa,   debido   fundamentalmente   a la incapacidad del Gobierno para afrontar con decisión y eficacia el colapso   del sistema de Salud a nivel nacional. De la misma forma, el sistema educativo no ha podido resolver los grandes problemas ya existentes, agudizados por falta de conectividad y de las herramientas tecnológicas indispensables para la modalidad del trabajo remoto. Por el contrario, lejos de solucionar todos estos problemas, el MED pretende retornar al trabajo presencial ante su incapacidad de resolver el acceso al servicio educativo virtual de 8 millones de estudiantes matriculados. A esto se añade la creciente deserción escolar, sobre todo en el nivel Secundaria, por la crisis económica agravada, que obliga a los adolescentes a apoyar a sus padres para cubrir la canasta familiar.

Lamentablemente, en pleno sigo XXI, y sobre todo en el Bicentenario Nacional, la

educación aún no es entendida a plenitud como derecho humano fundamental, es decir que el Estado debe garantizar a toda persona una educación universal, única, de calidad, gratuita, democrática, patriótica, científica y solidaria. Por ello, un pueblo culto, con elevados ideales, con sólidas raíces en su heredad histórica, abierto al mundo desde su realidad, dispuesto al cambio y la innovación, con irrenunciable sentido de dignidad, será el vital resultado de la educación considerada en su integridad.

Finalmente, no olvidemos la justa valoración del Amauta Mariátegui sobre la misión de los docentes cuando afirma: “De todas las victorias humanas les toca a los maestros, en gran parte, el mérito. De todas las derrotas humanas les toca, en cambio, en gran parte, la responsabilidad.”.

¡INMEDIATA SOLUCIÓN A LAS DEMANDAS DEL MAGISTERIO EN BIEN DE LA EDUCACIÓN Y EL PORVENIR DE NUESTRA PATRIA¡
¡EXIGIMOS VACUNACIÓN PARA MAESTROS Y ESTUDIANTES¡