Por: Alejandro Guevara

La pandemia del Covid-19 ha impulsado a la sociedad a tomar una serie de medidas que, por un lado, golpea a su cotidianeidad y, por el otro, maximiza lo ya existente y lo torna, en cierto sentido, como fundamental para desenvolverse en una nueva normalidad. Sobre esta última refiero a la virtualización masiva de la vida como las clases, los eventos académicos y no académicos, entre otros, incluso virtualiza eventos que muy difícilmente podíamos ver tras una pantalla como los baby showers, las bodas, etc.

A esta situación se le suma el teletrabajo, concebido como “trabajo a distancia” que se realiza en un ambiente distinto a una oficina o centro de trabajo, algo que en la época pre-pandemia, al menos en Perú, era muy poco visto y/o tomado en cuenta. No somos un país ampliamente tecnológico laboralmente hablando -ni académicamente-, se podría decir. Nuestras relaciones laborales están fijas a un espacio de trabajo con supervisores y/o jefes constantemente vigilantes de los movimientos de sus trabajadores. Ese hecho se rompe con el teletrabajo.

Aparentemente las personas se sienten más libres por trabajar desde casa , debido a que se elimina el big brother laboral; y señalo “aparentemente” porque el mismo hecho de trabajar desde casa hace parecer que uno posee de disponibilidad permanente para responder mensajes y/o resolver problemas fuera del horario laboral. Quien se resista a ello, siendo un buen “colaborador” de empresa, puede ser mal visto por sus superiores.

Sin embargo, el problema no solo radica en la pesada carga laboral que ahora tendrán los trabajadores, sino en que muy poco se habla de la reserva, es decir la PEA desocupada. Si uno accede a los principales portales de búsqueda de trabajo se topará con una gran cantidad de avisos de teletrabajo, pero hay algo más resaltante: los requisitos.

En la época pre-pandemia lo normal era encontrar en portales de trabajo perfiles a los que el aspirante tiene que ajustarse; estos son los llamados perfiles por competencias, entendidos como habilidades y conocimientos que se requieren para desempeñar un puesto de trabajo. Actualmente, a estos perfiles se le han añadido requisitos externos al trabajador, requisitos materiales como lo son: contar con “buena” computadora o laptop, “buena” conexión a internet, espacios silenciosos para trabajar, audífonos, etc.

A pesar de que el Ministerio de Trabajo del Perú haya decidido que “los equipos y medios informáticos, de telecomunicaciones y análogos (internet u otros), así como de cualquier otra naturaleza que resulten necesarios para la prestación de los servicios pueden ser proporcionados por el empleador o el trabajador”[i] no resuelve el problema de fondo que ahora estarían teniendo y van a tener en gran medida quienes desean encontrar trabajo, pero no poseen -ahora- los medios materiales para ello. Basta con realizar un pequeño ejercicio mental sobre si realmente las empresas van a aceptar trabajadores que carezcan de estos recursos y suministrárselos para cumplir con sus labores. La respuesta es obvia: no, pues desde sus convocatorias de trabajo ya especifican qué debes tener. Esto empuja a que haya más cantidad de personas buscando cómo ganarse la vida de forma no remota.

Cabe aclarar que, según la INEI[ii], en el censo 2017, se registró que el 28% de hogares posee conexión a internet, dejando a un 72% sin ella; solo en la provincia de Lima (que comprende sus 43 distritos) se registró un total de 49,8% de hogares con conexión frente al 50,2% restante sin acceso a internet.

Esto, pues, deja a un grupo de la PEA desocupada con más dificultades de encontrar trabajo si es que no cuentan, al menos, con las condiciones materiales para ejercer sus labores. Ya no estamos solo ante un perfil por competencias sino también ante un perfil por adquisiciones, donde si posees los bienes que piden, trabajas, si no los posees, busca por otro lado.


[i] https://gestion.pe/economia/ministerio-de-trabajo-gastos-por-teletrabajo-podran-ser-compensados-al-empleado-noticia/?ref=gesr

[ii] INEI: Informe Nacional: Perfil Sociodemográfico 2017 – Capítulo 7: Hogares según cobertura de las tecnologías de información y comunicación. En: https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1539/