Por: Jair Mateu Hurtado

La política de injerencia imperialista de EE.UU, bombardea y ataca al pueblo Sirio, con el motivo de defender la democracia contra los Yihadistas y terroristas (ISIS) del Estado Islámico.

La coalición de los países de EE.UU, Gran Bretaña y Francia, a través  de sus presidentes se pronuncian  y avalan el ataque bélico militar contra el país del Medio Oriente (Siria). La agresión se dio en respuesta al supuesto ataque químico, en la ciudad de la Duma en Guta Oriental. Juzgan y culpan al gobierno de Bashar Al Assad por la no prohibición de armas químicas (OPAQ), dejando de lado los dictados del Consejo de Seguridad de la ONU.

El problema del terrorismo islámico ha sido una arista sobre la cual los Norteamericanos han desatado su accionar en pro de los derechos humanos y la democracia, cosa que nunca se demostró. El ataque belicista de Norteamérica, fue desatado por Donald Trump, pero este no fue de consultado por el Congreso de los EE.UU y las Naciones Unidas. Ademas no se ha podido demostrar de manera concreta el uso de armas químicos y sus posibles efectos en el país Sirio.

La lucha contra los terroristas del Estado Islamico , viene siendo apoyada por Rusia, aliado de Bashar Al Assad. Los avances de erradicación y combate vienen generando tranquilidad en la poblacion Siria, que vuelve a retomar sus trabajos y actividades diarias. Entonces cave preguntar cual es la lógica y finalidad de los Norteamericanos al bombardear y poner en riesgo la vida de civiles e inocentes.

El embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antónov, advirtió que el ataque lanzado contra Siria por Estados Unidos, Reino Unido y Francia tendrá consecuencias para estos países. “Los peores presagios se han cumplido. No han escuchado nuestras advertencias. Nos vuelven a amenazar. Habíamos advertido de que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. Toda la responsabilidad recae en Washington, Londres y París”, dijo Antónov en una declaración oficial. Esto en vez de ayudar al conflicto Sirio, lo agrava y agudiza poniendo en tensión al mundo.

En conclusión, queda clara la estrategia ofensiva de agresión de parte de los EE.UU a Siria. El imperialismo hace gala de los mismos métodos para invadir países, generar conflictos y apropiarse de los recursos energéticos como el petróleo. La careta de defensor de los derechos humanos y paz mundial termina por caerse.

Sus objetivos son otros recuperar su hegemonía en el Medio oriente, como lo hizo antes con Libia, Irak y Pakistan. Al saber esto, queda solidarizarse y no permitir la guerra imperialista contra Siria. No al imperialismo, si a la paz en el pueblo Sirio.