DECLARACIÓN

Mientras la pandemia originada por el COVID – 19 sigue azotando al planeta, en especial a los países del tercer mundo, las grandes industrias farmacéuticas hacen provechosos negocios, negándose a liberar las patentes y permitir un combate efectivo al virus.

Asimismo, desde un inicio, la aparición y propagación del virus viene siendo usado políticamente por el imperialismo norteamericano, recurriendo a la propagación de afirmación falsa, que no tiene sustento científico, con el evidente propósito de evadir su propia responsabilidad y culpar a China de esta calamidad mundial. Tal ocurre con la manipulación e instrumentalización de la trazabilidad, a través de la cual Estados Unidos persiste en afirmar, sin evidencias ni fundamentos científicos, que el virus ha fugado del laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan.

Esta posición de Estados Unidos causa daño no solo a China, sino que perjudica gravemente la trazabilidad científica y los intereses generales de la lucha global contra la pandemia. En lugar de distraer la atención, Estados unidos debe rendir cuenta de las actividades de los más de 200 laboratorios biológicos que tiene repartidos en todo el mundo, en los que se llevan a cabo experimentos biomilitares, afectando la salud de las poblaciones donde se ubican dichos laboratorios.

Reiteramos nuestra solidaridad con la República Popular China que viene siendo objeto de esta ofensiva de desprestigio por parte del imperialismo norteamericano. Confirmamos nuestra posición que el origen, la propagación y el combate al virus debe abordarse científicamente a través de la cooperación internacional, respetando el papel de la OMS. Exigimos que los grandes laboratorios liberen las patentes de las vacunas y brinden oportunidad a los países pobres a llevar un combate efectivo contra la pandemia.

Lima, 25 de agosto de 2021

Buró Político del Comité Central