RUMBO A LOS 90 AÑOS DE 7 ENSAYOS

Por: Augusto Lostaunau Moscol *

En 1928, José Carlos Mariátegui realizó dos grandes aportes para el estudio y el desarrollo del Perú: el primero, publicó sus 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana; segundo, fundó el Partido Socialista del Perú (de forma póstuma Partido Comunista Peruano). Un libro y una organización política que han tenido mucha incidencia en la historia del país de estas últimas nueve décadas. Las celebraciones ya se han iniciado. El destacado historiador peruano Ricardo Portocarrero Grados participará en La Habana-Cuba, en un Congreso Internacional que rinde homenaje a los 7 Ensayos. Estamos seguros que llevará la posición del Amauta. En el Perú, como de costumbre, se rendirán muchos homenajes. Y, para variar, muchos serán autocalificados como los realizados por la “verdadera Comisión de Homenaje”, así, tendremos varias “verdaderas comisiones de homenaje” y varios “homenajes verdaderos”. Una costumbre muy nuestra.

Para los 50 años de 7 Ensayos, la Empresa Editora Amauta S.A. y la Biblioteca Amauta (ambas fundadas por José Carlos Mariátegui y su hermano) publicaron el extraordinario libro 7 Ensayos 50 Años en la Historia, que reunió los textos de 11 intelectuales e investigadores peruanos, quienes en sus escritos destacaron los aportes de Mariátegui. Entre los textos más importantes encontramos: El Siglo de Mariátegui (Emilio Romero); Introducción a los 7 Ensayos (Jorge Basadre); Los Intelectuales y El Problema Nacional (Alberto Flores Galindo); Mariátegui y el Movimiento Campesino (Wilfredo Kapsoli); Mariátegui o La Estrategia de Masas (César Lévano) y Mariátegui y El Populismo (Antonio Rengifo).

Emilio Romero recuerda que:

“La casa de Mariátegui, que después se trasladó a la calle Washington, estaba siempre llena de juventud estudiosa; de artistas y de obreros. Y siempre su atención estaba dirigida, como si fuera un problema único, al tema de cada amigo. Su hambre y sed de conocer el Perú a fondo lo hacía apresurarse. Parecía que preparaba sus valijas de partida para un viaje eterno. Meditaba, pedía explicaciones. No había una sonrisa en sus labios, pero sus ojos estaban iluminados de amistad y comprensión. En sus horarios de todos los días desfilaba la juventud pensante del Perú, de todas sus regiones”

Jorge Basadre aclara que:

“Mariátegui y un grupo muy selecto de sus amigos decidió el 16 de setiembre de 1928 establecer la primera célula de un partido de amplia base que se llamaría Partido Socialista del Perú y sería dirigido por marxistas declarados. “La célula secreta de los siete” comprendía a Mariátegui, Ricardo Martínez de la Torre, que era empleado de una agencia de seguros, los obreros Julio Portocarrero, Avelino Navarro, Hinojosa y Borja, y el vendedor ambulante Bernardo Regman. Más tarde, las reuniones incluyeron a Luciano Castillo, Fernando Chávez León, Hugo Pesce y otros. Mariátegui escribió el programa del nuevo partido”.

Alberto Flores Galindo anota que:

“El periodismo, las revistas y el afán polémico acabaron reformulando la estructura de los libros. Fue a partir de artículos que se confeccionaron los 7 Ensayos. Tal vez por eso mismo el género que acogió las preferencias de los mejores escritores de esa época fue el ensayo: escribieron ensayos Romero, Valcárcel, Sánchez,  Basadre, etc. Y esta predilección se vincula a otra característica: la búsqueda de una comprensión global de los fenómenos, el afán por romper con especialidades estériles y buscar articulaciones entre la política y la economía, entre la cultura y la sociedad, entre el pasado y el presente. El razonamiento histórico se convirtió en un eje para cualquier análisis”.

Estos tres ejes son muy importantes para entender la importancia y trascendencia de los 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana. En primer lugar, la información que manejó, utilizó y procesó Mariátegui no fue necesariamente tomada de informes oficiales (gobierno) u oficiosos (medios de comunicación y textos a favor del gobierno); sino, también incorporó mucho de lo que conocía a través del diálogo directo con los estudiantes, intelectuales, artistas, activistas, etc., que lo visitaban todos los días. Es decir, tenía mucha información que el gobierno y los medios de comunicación ocultaban. Eso le dio la posibilidad de tener una percepción más clara de lo que sucedía en el país. Alguna vez, en la universidad donde estudiamos, un docente de filiación aprista anotó que Mariátegui mentía porque jamás viajó a Puno o Arequipa. Mejor dicho, para este profesor “sólo se puede escribir de lo que se tiene una experiencia física directa”. Increíble e inimaginable que en este momento del desarrollo de la ciencia todavía existan quienes postulen estas barbaridades.

En segundo lugar, la obra de Mariátegui se vincula directamente con una propuesta política. No es el escrito de un intelectual que vive “más allá del arcoíris”. Es el texto de un intelectual comprometido con sus ideas y con sus connacionales. En el caso del Amauta, es la base para entender su proyecto para construir un país socialista. Mariátegui jamás lo ocultó. Fue honesto y transparente. Siempre dijo la verdad. Practicó la política honesta. Sin paquetes de dinero por debajo de la mesa. Sin “cómo es la nuez”.

En tercer lugar, 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, no fue escrito para ser leído y debatido por una élite. No es para la vieja aristocracia o la joven burguesía. Fue hecho para las grandes mayorías. Para entender la realidad más allá de las limitaciones de una educación formal. Y, generar debate. No es el nuevo evangelio que busca ser memorizado. Es el libro que busca ser interpretado y criticado.

En el Centenario del Nacimiento del Amauta, una lectura tendenciosa y degenerada determinó la descontextualización del mismo. Algunos “intelectuales” lo acusaron de racista, machista, leguiísta, antichino e, incluso, burgués-industrial. La ridiculez en su máxima expresión. Esperemos que este 2018 las ponencias tengas más nivel de debate y menos diatriba.

*Historiador a favor de Colegio Profesional de Historiadores del Perú