Rezos y oraciones al Partido

“San José republicano

y la virgen socialista

y el hijo de sus entrañas

militante comunista.

ande ande ande…”

Villancico español

 

Por: Ernesto Toledo Bruckmann

Con satisfacción vemos que en las redes sociales ya se viene difundiendo el spot del Partido Comunista del Perú – Patria Roja, con motivo de los 90 años de la fundación del partido fundado por el Amauta José Carlos Mariátegui.

Tras los consiguientes reconocimientos y elogios, no nos percatarnos que los miembros de la Comisión de Comunicaciones del partido recibieron críticas por parte de un sector minoritario de allegados, debido a una escena en la que se aprecia a una conocida profesora militante de nuestra organización que se percinaba dando muestra de evidente religiosidad. La escena iba acompañada de un audio que apelaba a que como todo el Perú somos de todas las sangres y con “con diversas identidades culturales religiosas”.

Acá vale la pena preguntarse si ¿Un creyente en Dios puede ser marxista? El binomio Religión- Ideal revolucionario lo podríamos entender en algunos seguidores de posturas socialcristianas, en militantes del Partido Socialista, Frente Amplio, Nuevo Perú o en algunos otros partidos que conforman Juntos por el Perú. Se tiene que aclarar que Izquierda no es sinónimo de Marxismo.

Pero tratándose de comunistas, pensaríamos que quien se autodefine marxista no puede ser religioso y que la práctica de la religiosidad contradice las leyes del materialismo dialéctico.

Ay quienes dirán que el marxismo es una filosofía de la praxis y una concepción del mundo que ubica en el centro de sus reflexiones el problema político,  de la revolución y la transformación de la sociedad pero no el problema metafísico de si Dios existe o no. Podrán decir que revolucionario es el que lucha cotidianamente por la revolución, al margen de que crea o no en Dios.

El sentimiento religioso es un sentimiento ennoblecedor en la medida que adecua la personalidad de los individuos conforme a los valores que provienen de esta creencia; muchos encarnan y materializan el cristianismo en acciones y conductas que no contradicen los valores del socialismo. El sentimiento religioso puede ser una fuerza que tonifica al cuerpo y fortalece la voluntad,   enriquece la fuerza y tenacidad cuando se trata de las ideas e ideales morales. De ahí que muchos creyentes se auto declaren marxistas. Sin embargo, el marxismo también es teoría y esta pone a la ciencia y a la dialéctica como base para entender el origen de las cosas.

La religión es asociada con temple y concentración de la voluntad de los hombres tras un gran ideal social que exige una actitud moral. El ideal moral va junto con la concepción materialista, ontológica, del mundo y la vida pero eso no nos convierte en comunistas.

La posición del propio José Carlos Mariátegui es correcta cuando estima que no se debe reducir la lucha contra la iglesia a una lucha política anticlerical, sino además a develar la naturaleza clasista de la misma.  Mariátegui deslinda con el anarquismo; afirma que no son suficientes las prédicas anticlericales. Nuestro Amauta sabía que desde el materialismo histórico se entiende que las religiones son producto del régimen económico-social que las produce y sostiene. Mariátegui apunta a modificar la base material pero no se centra en lo anticlerical.

Existen importantes sectores religiosos que sin renunciar a su fe, rechazan los valores de la sumisión y la obediencia. De la mano de las insurrecciones populares y revolucionarias socialistas, estos creyentes, toman en serio el mensaje profético de que “somos iguales ante Dios”; en lugar de seguir alentando la resignación, predican la rebelión contra el falso Dios del dinero, los falsos profetas del mercado, los que idolatran las cotizaciones bursátiles y la divinidad de las tarjetas de crédito, y los que exigen sacrificios obreros ante el insaciable y colérico altar del capital. Pero objetivamente esto no los convierte en comunistas.

Aunque suene contradictorio ver una maestra invocando a Dios en el spot por el 90 aniversario del partido del Amauta, los comunistas vamos de la mano con un pueblo peruano que mayoritariamente es religioso; negarle la posibilidad de una militancia a un creyente es ir en contra de la realidad objetiva.  Amen.