¿Qué hacemos con Lima?

Ante el escenario electoral del 7 de octubre

Por Luis Gárate

Nos encontramos a solo unos días de las elecciones municipales para decidir quién será la próxima autoridad de Lima así como de las autoridades de más de cuarenta distritos que conforman esta ciudad.

A  pesar de la importancia que el tema amerita, existe un clima de poco interés en la sociedad. Esta indiferencia se podría explicar ante la ola de escándalos de corrupción que hemos visto en los medios a partir de los CNM audios, donde se ha visto involucrados jueces, fiscales con buena parte de los actores de la política actual.

Lima, la llamada Ciudad de la reyes, tiene una población de más de 10 millones de habitantes, y entre los principales problemas más sentidos por la población está el problema de la movilidad urbana, es decir de como los limeños nos desplazamos en la ciudad pues perdemos horas en medio de caos del tráfico. Otro de los temas centrales es el de la seguridad, que tiene que ver con el actual nivel de descoordinación entre el gobierno central, el Municipio de Lima y los distritos.

Existen sin duda otros temas importantes que tiene que ver con la atención a los sectores más vulnerables de la ciudad que incluye a los cerca de 3 millones de personas que viven en laderas de los cerros, el tema de cómo mejorar los espacios públicos y áreas verdes en la ciudad.

Dispersión y falsa polaridad

Los medios de comunicación y algunas empresas encuestadoras están jugando a levantar a 2 candidatos muy cuestionables de una amplia lista de más de 20 candidatos, muestra de la tremenda dispersión y personalismo de esta campaña. Encabezan la lista Renzo Reggiardo, quien se hizo conocido como conductor de un programa de televisión sobre temas de seguridad y por sus estrechos vínculos con el fujimorismo. Le sigue de cerca Ricardo Belmont, que va en la lista del radical Perú Libre, quien es cuestionado seriamente por como financió su empresa televisiva RBC con el aporte de miles de peruanos y con una ineficiente gestión municipal.

Entre los otros están Daniel Urresti, el locuaz ex ministro del Interior que aun está siendo investigado por el asesinato del periodista Hugo Bustíos. Están en carrera algunas candidaturas liberales y con visión de ciudad como las de ex alcaldes como Muñoz de Miraflores, Manuel Velarde de San Isidro. Hay en la lista otros ex alcaldes distritales y empresarios con sus respectivos cuestionamientos.

Dos modelos de ciudad en juego

Se juega en esencia 2 modelos de ciudad: podríamos decir que la mayoría de candidatos siguen el modelo Castañeda, es decir el de administrar la ciudad sin ninguna reforma, con el efectismo de mega obras mal hechas y cuestionadas, en medio de la informalidad, en contubernio con algunas empresas constructoras e inmobiliarias para que la ciudad siga creciendo desordenadamente, y por otro lado, el modelo de ciudad sostenible y moderna donde, donde se invierta más que en elefantes blancos en la gente, en los temas de fondo, que tenga una mirada de integración y no de muros, que se recupere la capacidad de planificación con una visión de mediano y largo plazo, pues ya existen algunos instrumentos como el Plan Urbano de Lima al 2035 que nos da una proyecto de cómo puede crecer la ciudad.

La pregunta cae por sí sola, no se trata de qué podría hacer un salvador providencial por nuestra ciudad si no qué puede hacer un buen líder, con un buen equipo y con la activa colaboración de todos los ciudadanos.

Por su parte la izquierda cuenta hoy con 2 candidaturas para Lima. Por un lado la del Frente Amplio con el veterano dirigente Enrique Fernández Chacón, y la que impulsamos desde Juntos con el Perú que lleva a Gustavo Guerra García como candidato. Guerra es un economista que ha sido Viceministro de transporte y presidente de Pro Transporte, con una amplia experiencia como consultor y en la elaboración de proyectos de inversión pública. Sus credenciales no dejan duda que es el más capacitado para afrontar el tema de reordenar el transporte público y la movilidad urbana en nuestra ciudad.

Algunos no han tardado en señalar que Guerra García tiene como pasivo el haber sido parte de la gestión de Susana Villarán. La derecha ha sido hábil en colocar en el imaginario la supuesta ineficiencia y corrupción de esa gestión, que dista de ser real pues esta dejó avanzada importantes reformas como en el transporte, el proceso de reubicación del mercado mayorista, importantes proyectos de prevención en las laderas de cerros, entre otros. Si bien la ex alcaldesa y algunos funcionarios vienen siendo investigados por supuestos aportes de Odebrecht en la campaña contra la revocatoria, estos no involucran en nada a Guerra García, quien más bien afrontó con mucha eficiencia sus tareas en Pro transporte.

La lista metropolitana y las listas distritales que impulsamos como Juntos por el Perú llevan a un equipo de profesionales veteranos y jóvenes, así como a una gama de dirigentes sociales de base, una buena combinación que garantiza capacidad y arraigo social para trabajar de la mano con los municipios distritales y los vecinos de la ciudad.

A pesar de las dificultades de la coyuntura esta experiencia nos está permitiendo retomar el trabajo político con mirada territorial, a la pedagogía política sobre los  problemas más cercanos a la gente y qué alternativas construimos para elevar la calidad de vida de los y las limeñas.

Este 7 de octubre tenemos la posibilidad de darle a la ciudad un proyecto progresista, que nos ponga como ciudad en las tendencias mundiales de sostenibilidad y recuperación de los espacios públicos, al mismo tiempo de gobernar de manera mucho más estrecha con la gente para afrontar las grandes reformas que la ciudad demanda.