Arturo Ayala del Río

Se piensa que a los comunistas nos embarga la nostalgia soviética y creemos que Putin es algún tipo de líder socialista. Nada más alejado de la realidad. No es un socialista ni marxista. Pero tampoco es un aliado del imperialismo estadounidense. Veamos algo de la lucha de los comunistas en Rusia contra Putin y el surgimiento de su liderazgo.

La anti-democrática caída de la URSS

La historia de los comunistas en el proceso de caída y desintegración de la Unión Soviética es muy interesante y poco conocida. La gran potencia que nació con la Revolución Bolchevique en 1917 fue desmantelada en 16 nuevos estados. En el referéndum de junio de 1991[1] una amplia mayoría, el 77.8%, votó a favor de la continuidad de la Unión Soviética. Esta voluntad democrática y popular fue traicionada por Yeltsin y Gorbachov, lo que provocó el intento de restauración soviética con un fallido golpe de Estado por parte del ala izquierda del PCUS contra Gorbachov. Quedó demostrado el alineamiento anticomunista de la cúpula militar y la cooperación de los servicios de inteligencia norteamericanos[2].

Entre setiembre y octubre de 1993 Yeltsin disuelve inconstitucionalmente el parlamento opuesto a las reformas neoliberales, provocando la Crisis Constitucional en donde cientos de rusos contrarios a su gobierno fueron asesinados por la represión. Yuri Bóldirev, Jefe del Departamento de control de la Administración Yeltsin (1992-1993) señala que fue un movimiento de Yeltsin para concentrar el poder:

“No era una rebelión del Soviet Supremo, sino una operación de Yeltsin para concentrar el poder en sus manos. Él violó la Constitución, de allí que pasara a estar fuera de la ley. Por eso califico aquellos eventos como un Golpe de Estado”[3]

En las elecciones legislativas de 1995, el Partido Comunista fue el partido más votado, obteniendo la primera minoría. En el año 1996 los comunistas estuvieron cerca de ganar las elecciones presidenciales frente a un Yeltsin[4] que usó todo el poder estatal y de los medios de comunicación a su favor. La votación de primera vuelta fue muy ajustada: Yeltsin obtuvo 35.8%, el Partido Comunista 32.5%. Sobre la segunda vuelta, existen dudas sostenidas en el tiempo al respecto de que Yeltsin recurrió al fraude[5]. Incluso se le atribuye al expresidente ruso, Dmitri Medvédev, la confirmación de estas sospechas[6]. En esas mismas elecciones Mijaíl Gorbachov obtuvo solo el 0,5% de las votaciones. Una muestra de su nula importancia en la política local de la Rusia post-soviética.

Entonces, la pregunta que nos trae este breve repaso de la historia de la Rusia post soviética es ¿por qué, si era un régimen supuestamente antipopular, el Referéndum de 1991 aprobó mayoritariamente la continuidad de la Unión Soviética? ¿Por qué los comunistas ganaron las elecciones legislativas de 1995 y estuvieron cerca de acceder al gobierno en 1996?

La instauración del capitalismo en Rusia trajo, incluso, la peor caída de la esperanza de vida de su historia reciente. En 1986, en la URSS, esta era de 69 años, para 1994, en la Rusia capitalista, era de 64 años.

El historiador ruso Roy Medvédev, después de recordar que Stalin entregó convertido en una superpotencia el país que había recibido en un estado desastroso en 1924, dijo en 1991: “Creo que no es necesario probar que la Unión Soviética, en 1985, cuando Gorbachov asumió el poder, era un país incomparablemente mejor, a pesar de todas sus deficiencias, de lo que es hoy”[7].

Putin como alternativa de las élites rusas

El caos, la pobreza, el rápido desgaste y la mediocridad de Yeltsin llevaron a que las élites rusas busquen un liderazgo que logre equilibrio entre la nostalgia de la grandeza soviética y la continuidad del modelo económico ya instalado. Putin cubre ese espacio.

Tal vez Putin sea una de las tantas creaciones de los errores geopolíticos de EEUU. El ataque a Serbia, un aliado histórico de Rusia, por parte de la OTAN, de manera unilateral, sin consulta al Consejo de Seguridad de la ONU, empezó el distanciamiento entre el gobierno pro-norteamericano de Yeltsin y Clinton[8]. Quedaba demostrado que Rusia no era una potencia capaz de defender a sus aliados. Esto aceleró el cambio de actitud de Rusia frente al conflicto de Chechenia y donde surgiría el liderazgo de Vladimir Putin que rápidamente ascendería hasta ser el segundo de Yeltsin. Putin asume transitoriamente la presidencia ante la dimisión de este en 1999.

Desde el poder no le resultó difícil derrotar al Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR) en las elecciones presidenciales del año 2000. Putin es un líder carismático, cuyo gobierno recoge elementos culturales de la época soviética y la Rusia actual, así como de la época zarista.

Por ejemplo, hace algunos pocos meses el propio Putin señaló que “la Unión Soviética fue destruida, pero el sistema de salud y vigilancia sanitaria y epidemiológica creado en la URSS sigue adelante”[9], asimismo saludó y permitió las celebraciones del centenario de la Revolución Rusa, en donde se reunieron los partidos comunistas de todo el mundo.

En el plano de su política cotidiana los comunistas han venido siendo su principal oposición electoral y política. En las elecciones presidenciales de Rusia de 2004, 2008, 2012 y 2018 fue el PCFR la segunda fuerza electoral, a pesar de que a los medios de derecha les guste reivindicar las candidaturas liberales y mostrarlas al mundo como los rivales con más posibilidades de Putin. El PCFR señala al gobierno de Putin como uno neoliberal y represivo. No en pocas ocasiones los comunistas, incluidos parlamentarios, han sido detenidos de manera arbitraria. Incluso los diputados comunistas en el parlamento ruso votaron contra las enmiendas que permiten a Putin estar en la presidencia hasta el 2036. Asimismo, hicieron campaña en contra de estas propuestas en el último plebiscito convocado. Pero, al mismo tiempo,los comunistas coinciden en una política exterior soberana frente a los intereses geopolíticos de Estados Unidos.

 

Conclusiones

Existe una clara oposición de los comunistas rusos al modelo económico y la política social del gobierno de Putin, pero también hay suficiente madurez para entender la necesidad de un mundo multipolar que termine con la hegemonía solitaria de EEUU. EEUU aprendió que no fue suficiente dividirla en 16 estados. Una subordinación rusa a EEUU en la actualidad traería una serie de medidas más drásticas para asegurar su sumisión permanente, como advierten los comunistas rusos:

“La experiencia histórica de la destrucción de la Unión Soviética demuestra que no se puede confiar en las promesas que llegan desde el otro lado del Océano… Que nuestro país sucumba a las promesas de los Estados Unidos equivale a traicionar nuestros propios intereses. Pero este es el propósito de la “quinta columna”. No les avergüenzan la expulsión masiva de diplomáticos rusos, la incautación de los bienes rusos en los Estados Unidos, ni las listas nutridas de funcionarios y diputados rusos que no pueden entrar en los países Occidente, ni toda la serie de diversas sanciones[10]”.

La oposición al neoliberalismo de Putin no llevará a los comunistas rusos a coincidir con los intentos de desestabilización externa que promueve Estados Unidos. La existencia de distintas potencias es un elemento que beneficia la paz y el desarrollo de los pueblos. Estados Unidos ha demostrado frente a la pandemia un rol globalmente irresponsable, mientras que Rusia o China se han mostrado con mayor predisposición de conseguir objetivos comunes con otros países. El mundo no puede estar amarrado a la suerte de una potencia en decadencia.

[1]https://es.wikipedia.org/wiki/Refer%C3%A9ndum_de_la_Uni%C3%B3n_Sovi%C3%A9tica_de_1991

[2]https://mundo.sputniknews.com/rusia/201608111062753870-final-union-sovietica/

[3]https://mundo.sputniknews.com/rusia/201810041082483490-crisis-constitucional-rusia-boris-yeltsin-contra-soviet-supremo/

[4]https://elpais.com/diario/1996/06/14/opinion/834703209_850215.html

[5]https://es.rbth.com/pol%C3%ADtica-y-sociedad/2016/06/16/la-victoria-electoral-mas-amarga-de-los-comunistas-rusos_603591

[6]https://elpais.com/internacional/2012/02/28/actualidad/1330448827_451019.html

[7]https://elpais.com/diario/1991/12/27/internacional/693788409_850215.html

[8]https://www.newyorker.com/news/our-columnists/the-undoing-of-bill-clinton-and-boris-yeltsin-friendship-and-how-it-changed-both-countries

[9]https://mundo.sputniknews.com/rusia/202005221091509364-putin-destruyeron-la-urss-pero-no-lograron-destruir-su-sistema-sanitario/

[10]http://cprf.ru/2020/07/declaracion-del-presidium-del-cc-del-pcfr/