Por: Mirko Oré

Hace unos meses opinaba que la candidatura de Forsyth era simplemente una especie de “a ver qué pasa” para los grupos de poder. Si “cuajaba” bien, sino será desechado. Opinaba, también, que finalmente apoyarían a Keiko Fujimori.

Los grandes grupos empresariales se hicieron aún más millonarios con la llegada de las políticas neoliberales fujimoristas dictadas desde los EEUU, que beneficiaban a los grupos de poder y que destruyeron la economía de los más pobres. Prueba de ello fué la aparición de los sectores “E” de extrema pobreza. Quién mejor que el fujimorato para asegurar el continuismo de las políticas neoliberales.

El fujimorato siempre le apestó a los grandes grupos de poder, siempre les pareció vulgar, chabacano, ignorante y muchísimas más etcéteras. Pero necesitaban al fujimorato para sus beneficios de clase. Hoy los vuelven a necesitar, se taparán la nariz y apoyarán a Keiko.

En la izquierda la única cara visible es Verónika Mendoza de Juntos por el Perú. A mi parecer solo podría ganar si lo hace en primera vuelta; una segunda vuelta con Keiko sería muy difícil de afrontar. Los grupos de poder tienen el control del 90% de todos los medios de comunicación, tienen encuestadoras, pagan miles de troles, pagan periodistas que todos conocemos. Frente a eso es muy difícil dar pelea. El apoyo a Keiko sería brutal y el fujimorato sabe jugar sucio, son expertos en ello, han envilecido miserablemente la política en estos 30 años.

La derecha expresada en el Apra, el Partido Morado, Acción Popular, Podemos Perú, etc. a pesar de tener ciertas diferencias en lo superficial, mantienen su unidad frente al modelo neoliberal y así lo expresan sus principales representantes, incluido el ministro de economía de Sagasti, Waldo Mendoza, defensor a ultranza del libre mercado. Alguien con un mínimo de vergüenza puede, en estos tiempos, seguir defendiendo el libre mercado cuando hemos visto su fracaso a nivel mundial?

A mi parecer el partido político que trabaje con más inteligencia el tema de la juventud podría ganar miles de votos. Los jóvenes si bien es cierto han salido a protestar y eso es bueno, aún carecen de conciencia política, su lucha es justa pero sin criterio político se puede diluir peligrosamente. El partido político que inteligentemente lance sus redes puede pescar en abundancia.

 Estas elecciones son trascendentales, hay mucho en juego a nivel nacional e internacional. El agua empezó a cotizar en la bolsa de valores, le van a poner precio a la vida misma, los grupos religiosos están teniendo, peligrosamente, cada vez más poder, las brechas entre ricos y pobres alcanzan cifras escandalosas, los efectos del calentamiento global ya casi son irreversibles, está en peligro la vida misma en el planeta, están destruyendo el planeta.

Los grupos de poder nuevamente nos manipulan, de nosotros dependerá si le seguimos creyendo a su prensa.