POR QUÉ MADURO DERROTÓ LA CONSPIRACIÓN DEL IMPERIALISMO Y LA DERECHA

Por: Julio A Mendoza García

Primera entrada al tema

“Hambruna en Venezuela”, “Crisis humanitaria en Venezuela” (“la gente se muere de hambre”, “la gente come basura”), “miles y miles de venezolanos huyen por crisis en Venezuela”, “Maduro está en el peor momento de su popularidad pues según las encuestas lo respalda solo el 15%”, “corrupción generalizada en Venezuela”, “inflación galopante en Venezuela”. Son los titulares e informaciones, pos verdades, que la prensa derechista internacional (especialmente CNN) y peruana (El Comercio y La República) difunden casi cotidianamente.

Pero la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela convoca a elecciones presidenciales, tan exigidas por la Derecha Venezolana y sus pares en el mundo empezando por el “Ministerio de Asuntos latinoamericanos de EUA”, es decir la OEA. Y la derecha (dentro y fuera de Venezuela) ahora no quiere esas elecciones porque sabe que va a ganar Maduro. ¿Acaso en las condiciones señaladas no era fijo que Maduro perdiera?

Segunda entrada

Martín Tanaka, en su columna del 04/02/17 en La República, dice mirando con el cristal de la derecha internacional que en 2017 “El régimen autoritario pasó a una etapa abiertamente dictatorial, y la oposición respondió con movilización en las calles; entre abril y junio del año pasado Maduro parecía estar a punto de caer”. Agrega MT “Pero logró sobrevivir” y describe cómo ganó tres elecciones: A la Asamblea Nacional Constituyente, las elecciones para gobernadores regionales y las municipales.

MT al tratar de explicar “¿Cómo Maduro logró sobrevivir, a pesar de la dramática crisis venezolana?” dice: 1) La crisis minó la capacidad de la resistencia civil [o sea de la oposición derechista que precisamente promueve esa crisis]; 2) La crisis hizo a los sectores populares dependientes de los esquemas clientelísticos para sobrevivir [se refiere a los programas sociales de abastecimiento subsidiado que se implementa a través de la población organizada en los comités de abastecimiento y producción para enfrentar la crisis promovida por oposición derechista] y; 3) la oposición [que MT nunca llama de derecha] perdió credibilidad al persistir solo en la movilización y ausentarse de los últimos [tres] procesos electorales [no es cierto a tal punto que la oposición ha ganado cinco gobernaciones estatales].

Para MT no existe la conspiración de la derecha internacional encabezada por EUA, no, qué va. Para él la derecha venezolana apoyada por los yanquis no ha buscado subvertir la revolución bolivariana (que nunca tampoco MT la llama así) mediante las campañas de agresión desde el Departamento de Estado, desde la OEA, desde la UE; campañas de desinformación y levantamiento de posverdades sobre la situación en Venezuela; la campaña de especulación, desabastecimiento y contrabando (hacia el exterior); la campaña de llamamiento al golpe de estado y la sedición terrorista que ha costado la vida a más de 120 venezolanos por la acción de los “guarimberos”.

¿Qué pasa en Venezuela?

En la patria de Bolívar, desde Chávez en la presidencia y ahora con Maduro, se desarrolla la revolución bolivariana. Una revolución patriótica, democrática y popular. Que gobierna a favor del pueblo, de la soberanía, con una democracia más avanzada. Que, además de confrontar directamente con el modelo neoliberal, promueve, en acciones prácticas, una auténtica integración latinoamericana.

Esto no puede ser tolerado por Estados Unidos porque: 1) para ellos no debe haber un estado soberano en “su patio trasero”, 2) el petróleo de Venezuela (la mayor reserva del mundo) debe estar bajo su férula económica y geopolítica, 3) es un mal ejemplo que un gobierno, un país se enfrente el modelo neoliberal, 4) no debe permitir formas de democracia que superen a la democracia formal occidental, 5) es peligroso para “su sistema interamericano” un país que promueve y lidera la unidad latinoamericana sin EUA y, 6) Venezuela tiene una política abierta a un mundo multipolar y no es incondicional de los yanquis.

El imperio se ha propuesto derrocar al gobierno chavista y subvertir la revolución bolivariana. Su táctica ha sido unificar a la oposición derechista, desarrollar el boicot económico mediante el desabastecimiento y las sanciones económicas, desarrollar una campaña internacional de desacreditación de la revolución, jugar al golpe de estado, promover la violencia callejera que termina en terrorismo. Táctica que ha sido derrotada por la revolución y el digno pueblo venezolano.

¿Cómo es que Maduro vence al imperialismo y a la derecha?

Con una táctica inteligente: Promover la conciencia patriótica de la población bajo las banderas de la soberanía contra las agresiones del imperialismo, organizar al pueblo para enfrentar a la guerra económica, llamar a la unidad tras esas banderas y esos objetivos, proclamar la necesidad de la paz y no caer en la provocación del accionar violentista y terrorista de la derecha. Planteando la necesidad del diálogo democrático con la oposición y convocando a las elecciones para buscar la salida democrática a la crisis promovida por el imperialismo y la opositora derecha.

La jugada más inteligente fue la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente. Una elección de esta índole planteaba un debate programático y no “la guerra de los detergentes” en la que la derecha busca convertir cada elección presidencial. Debate que la derecha perdería ante la atención del pueblo pues significa que tendría que discutirse el modelo de sociedad, de democracia, de economía y que llevaba a la polarización y el esclarecimiento entre retorno al neoliberalismo propugnada por la derecha o la profundización del proceso revolucionario. La derecha y el imperialismo se percatan de ello, ven que iban a perder ese debate.

Por tal razón la oposición no se presenta, con la esperanza que la población no asistiera a la elección constituyente. Pero esta elección se realiza con participación masiva del pueblo y obviamente la gana Maduro y el chavismo. Un elemento complementario para la derrota de la derecha fue que la inscripción de candidaturas era por candidatos y no por partidos, en circunscripciones territoriales y representación nacional por sectores, principalmente de trabajadores; y que la campaña entonces no era sobre la base de publicidad millonaria sino sobre la base de las exposiciones de los candidatos sobre sus propuestas programáticas.

Hoy, Maduro y el chavismo, se dan el lujo de anticipar las elecciones presidenciales, tan exigidas por la opositora derecha y el imperialismo pero que ahora estos últimos dicen que no quieren tales elecciones porque saben que la derecha está golpeada y es casi imposible que gane. Ya Maduro ha proclamado su candidatura, a pedido de los partidos de izquierda. La derecha está desconcertada porque ha sido derrotada. La “revolución de colores” (a lo Libia o Ucrania) que pretendía aplicar EUA no ha prendido.

Claro tampoco hay que confiarse porque si la derecha y el imperialismo no se resignan a su derrota…

¡LA LUCHA CONTINÚA!