PRONUNCIAMIENTO

El Estado neoliberal se descompone y la crisis de régimen político se ahonda. A pocos días de su designación, el gobierno de Francisco Sagasti afronta la embestida de la ultraderecha que saca provecho de la decisión gubernamental de disponer el pase a retiro de altos mandos policiales, provocando la renuncia de otros y obligando al Ministro del Interior a dar un paso al costado. La ultraderecha no ha cejado en su proyecto golpista, echando mano a un plan desestabilizador que incluye traerse abajo a la mesa directiva del Congreso, presidida por Mirtha Vásquez, redoblar su campaña anticomunista, infiltrarse en las manifestaciones populares para manipularlas y pescar a rio revuelto.

En el fondo lo que le preocupa a la derecha corrupta y golpista no es Sagasti ni Mirtha Vásquez, sino que vaya ganando terreno la exigencia de una nueva Constitución y que el descontento popular fluya a la izquierda posibilitando el triunfo electoral de este sector, lo que tratará de evitar a sangre y fuego.

La crisis del modelo, y el golpismo encabezado por Manuel Merino, provocó que la juventud saliera a las calles y que el conjunto de la ciudadanía expresara de diversas maneras su protesta. Pero los sectores populares no solo reclaman democracia y lucha frontal contra la corrupción; exigen también trabajo digno, acceso a la salud y educación de calidad, alimentación, seguridad contra la ola delictiva y los feminicidios, atención a los pequeños y medianos agricultores, solución a los conflictos medioambientales, inclusión y derechos a los pueblos originarios.

Nada de esto puede resolver el neoliberalismo, modelo hecho para favorecer a los mas ricos y que se sustenta en la espuria Constitución fujimorista. Por ello las luchas diversas se extienden a todo el territorio nacional, ingresan con fuerza al escenario político, se van unificando bajo la consigna ¡NUEVA CONSTITUCIÓN!

El Partido Comunista del Perú – Patria Roja se ha colocado siempre al lado de las luchas populares y hoy lo hace con los sectores campesinos y el proletariado agroindustrial que labora con salarios miserables y privado de los más elementales derechos laborales, no obstante que los grandes complejos dedicados a esta actividad obtienen enormes beneficios con las obras de irrigación a cargo del Estado y la injusta Ley de Promoción Agraria, que debe derogarse de inmediato.

El gobierno de Sagasti no puede ni pretende salirse del libreto neoliberal y hasta la fecha no ha cumplido su promesa de sancionar a los responsables de la feroz represión contra las marchas juveniles que ha cobrado decenas de heridos y la muerte de los jóvenes universitarios Inti Sotelo y Bryan Pintado, y ahora es el responsable de la represión que se ensaña con los trabajadores de las empresas agroexportadoras, provocando la muerte del joven jornalero Jorge Muñoz en la provincia de Virú, del norte del país. Exigimos cese a la represión, sanción ejemplar a los criminales, solución inmediata a los reclamos de los trabajadores.  

Los grandes cambios que el Perú requiere no se harán en frio, sino en lucha encarnizada entre lo nuevo y lo viejo, entre los privilegiados y los desposeído y abarcará diversos ámbitos políticos, sociales, programáticos y culturales. Este es un periodo en el que se juega el destino del Perú por un largo tiempo. Redoblemos la unidad y la lucha por una nueva Constitución, gobierno democrático, patriótico, de regeneración moral.

Lima, 03 de diciembre del 2020

Buró Político del Comité Central