Por: Jesús Tenorio

I

Humberto Campodónico en artículo publicado en el diario La República de fecha 30 de Octubre del 2019, con título “Un Perú ahogado en exclusión”; recoge un dato que me parece interesante resaltar en el contexto de la pandemia, y la crisis económica que afectará a nuestro país.

El dato es el siguiente: El 1%  superior de los peruanos (los más ricos) tiene el 38% del ingreso nacional, el 70% más bajo tiene el 23%, y el 10% más pobre el 1.7%. La fuente es “Desigualdad (Re)considerada Peru 1997-2015” de Cruz Saco, Seminario y Campos.

Esto quiere decir que una persona del 1% más rico de la población (dueños y/o accionistas de constructoras, mineras, banca privada, AFP, agro-exportadoras, etc) gana aproximadamente 115 veces más que una persona del 70% más bajo, y esa misma persona gana aproximadamente 223 veces más que el 10% más pobre. Una desigualdad espantosa e inmoral.

II

El gobierno anuncia que inyectará 25 mil millones de dólares (12% del PBI) con el fin de disminuir el impacto del COVID19 en nuestra economía. En la primera etapa denominada contención estiman gastar  30 mil millones de soles. Pedro Francke en artículo del 02/04/2020 llamado “Emergencia, la distribución de recursos y el futuro que queremos” indica que serán 2500 millones de soles los destinados para el bono de 380 soles para hogares vulnerables. Solo el 8,3% de esos primeros 30 mil millones es para la gente, y si se suman los 200 millones que el gobierno central ha transferido a las municipalidades para la compra de alimentos, no se llega ni al 10%. (el cálculo es mío). El bono es insuficiente tanto por la cantidad como por su alcance.

Francke también indica en su artículo que el BCR anuncia 30 mil millones de soles que serán entregados a la Banca privada (los más grandes), para que sostengan el crédito a las grandes empresas; mientras que el incentivo para las pymes es de 300 millones de soles, la centésima parte. Paradójico ya que las pymes representan el 95% de las empresas formales en el Perú.

III

El Congreso de la República con amplia mayoría aprueba el proyecto de ley para retirar hasta el 25% de los fondos de las AFPs. Días antes mediante Decreto de urgencia el ejecutivo permitía retirar hasta 2000 soles si no se había aportado por 6 meses consecutivos.

Demás está decir la actitud vergonzante de la ministra de economía y de periodistas que se convirtieron en repetidoras de los argumentos de las AFPs contra el proyecto de ley: “medida irresponsable y populista que afectaría la economía nacional que generaría un quiebre en el sistema previsional y bla bla bla”.

Claro, que es una “medida populista” cuando se trata de devolver parte de los aportes a los trabajadores en tiempo de crisis, mientras AFP Prima reparte 145 millones de soles de utilidades entre sus accionistas.

¿Vizcarra observará la ley? Es muy probable.

IV

Cómo podrá verse, el 1% de la población más rica de este país, de los que ganan 115 veces más que el 70% más bajo; que es dueña y/o accionistas de un Banco, AFP, una constructora, un minera, una agro-exportadora; nunca pierde, menos en crisis. El gran empresariado está envalentonado, la CONFIEP envía una carta a la ministra de trabajo con fecha 06/04/2020 en la que propone entre otras perlas el cese automático y sin negociación previa.

El gran empresariado no quiere perder su alta tasa de ganancia. No les basta haber amasado grandes fortunas durante los últimos 28 años; exigen subsidios y facilidades de despido. En un contexto dónde todos deberíamos “mojarnos”, ellos son los últimos en querer hacerlo. Que la crisis la paguen los trabajadores. Lucha de clases le llaman.