LOS MENSAJES DEL PAPA FRANCISCO EN DISPUTA

Por: Luis Gárate

A estas alturas es innegable que el Papa Francisco ha significado una diferencia sustancial en varios de sus mensajes, por lo menos con claridad en relación a sus dos últimos antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Por otro lado también se puede distinguir que existe una disputa de contenidos entre los sectores conservadores y más progresistas dentro y fuera de la iglesia. Mientras la mayoría de los medios de comunicación peruanos y líderes de opinión solo se quedaron en la parte publicitaria y simbólico de su visita, no profundizaron en los contenidos más profundos de sus mensajes. Entre muchas de sus ideas se destaca la encíclica del Laudato Si, donde realiza una crítica a un modelo económico que pone por encima de todo el dinero y el extractivismo, depredando de la naturaleza y subordinando todas las relaciones sociales al mercado. Asimismo hace un llamado a generar modos de vida sostenibles y a enfrentar el cambio climático promoviendo una economía más humana, con energías renovables y el cuidado de las fuentes del agua.

Recordemos que el papa Francisco ha tenido una serie de mensajes y declaraciones que abren discusiones muy interesantes a su vez en relación a los movimientos sociales. En algunas de los discursos que dio con motivo de su visita por el Perú, como por ejemplo el que dio en Puerto Maldonado, capital de la región Madre De Dios, que como es conocido está seriamente afectada por dramas como la minería ilegal, la trata de personas y la pérdida acelerada de su riqueza natural. En el encuentro, donde se dirigió a cientos de representantes de comunidades indígenas de la amazonía, habló de la importancia de la multiculturalidad, del recate de los saberes ancestrales de los pueblos indígenas, así como de pensar en nuevo modelo de desarrollo que se inspire en el Buen vivir. En esa misma línea habló claro contra la trata de personas a la que calificó como el nuevo esclavismo, así como contra las esterilizaciones forzadas que se habrían dado de manera sistemática contra los pueblos amazónicos.

En otros discursos, habló de la importancia de la lucha contra la corrupción, cuestionando el hecho que América Latina se ha visto cuestionada por el caso Odebrecht, y que debíamos afrontar este amenaza con más transparencia. Asimismo se preguntó el por qué tantos ex presidentes peruanos se encuentran en prisión, poniendo en tela de juicio la catadura moral de la política peruana.

No es casual que aparecieran algunos cuestionamientos de la derecha más dura. Por ejemplo personajes como el periodista Jaime De Althaus no dudaron en cuestionar la crítica al modelo extractivista que realizó el Papa, señalando que las amenazas a la biodiversidad amazonia no se deben al capitalismo sino la informalidad y el crimen organizado. Eso es solo una muestra de cómo diversos contenidos del mensaje de Francisco no son compartidos por los sectores más conservadores de la Iglesia y de las derechas.

Por supuesto que todo lo que hemos mencionado no borra que la figura del Papa  siga representado la jefatura de una de la instituciones más antiguas y conservadoras del planeta, que además tiene crecientes cuestionamientos a nivel mundial por su mal tratamiento de muchos casos de pederastia que han aparecido en varios países, incluyendo el nuestro con el caso de Luis Figari, en su calidad de fundador del Sodalicio.

Tras la visita del Papa, el gobierno ha seguido con su política extractivista y privatizadora, con la promulgación de la Ley Nº 30723, que declara de prioridad e interés nacional la construcción de carreteras en zonas de frontera y el mantenimiento de trochas carrozables en el territorio de la región Ucayali, y que ha sido seriamente cuestionada por organizaciones indígenas y ambientalistas. Asimismo PPK quiere seguir usando la imagen del papa para decir que lo “dejen trabajar”.  Lo real es que el presidente sigue envuelto en serios cuestionamientos por los presuntos vínculos de sus empresas financieras con Odebrecht y a este paso parece que seguirá jaqueado por el fujimorismo y ante un panorama de mayor inestabilidad.

Los comunistas debemos seguir apostando por un Estado Laico, donde ninguna confesión religiosa sea privilegiada por encima de ninguna otra ni que reciba subsidio de parte del Estado. Sin embargo, no podemos dejar de reconocer la importancia de la religiosidad y la fe entre el pueblo peruano, por lo que separando con claridad los temas de religión y política, si reconozcamos la importancia de que el mensaje del papa Francisco pueda coincidir con muchos postulados que levantamos las organizaciones políticas y muchos otros ciudadanos que no estamos de acuerdo con el rumbo del modelo político, económico y civilizatorio que está imperando en el Perú y el mundo. Lo que nos deja Francisco son una serie de reflexiones e ideas útiles para lograr un mayor consenso entre los sectores de la sociedad que apostamos por un nuevo modelo de desarrollo y una regeneración moral del país.