LINEA DE MASAS

Por: Eduardo Choy

 Este año celebramos los 100 años de la primera revolución proletaria en el mundo, una gesta de magnitudes inconmensurables, donde un pueblo organizado, un partido disciplinado con un programa adecuado, consiguieron esta gesta heroica.

Todo ello respondió a un inmenso trabajo realizado por el POSDR(b) (el partido Comunista Ruso), que supo manejar con inmensa habilidad los conceptos de estrategia y táctica, en una relación extraordinariamente correcta con las masas, con las que desarrolló un programa que respondía a las necesidades de transformación, en ese momento, de la Rusia zarista y feudal, proceso en el destacó la genialidad de V. I. Lenin como su figura principal.

Creemos que, de no haberse logrado esta interrelación dialéctica entre el partido y las masas, hubiera sido imposible que la revolución Bolchevique de octubre hubiera sucedido.

De esta lección histórica, de las que hay muchísimos aspectos que rescatar, queremos tocar solo un aspecto, que creemos es el medular en este proceso histórico y que debe servir para mejorar, en nuestro Partido, su proceso de organización y dirección: La línea de Masas.

Qué es línea de masas?

La línea de masas es un concepto que todas las organizaciones políticas, especialmente los de izquierda, lo asumen formalmente, como parte de su estilo de trabajo y de dirección, pero ¿cuántos de ellos conocen realmente lo que pregonan y cuanto de lo pregonado lo plasman en la práctica? Creemos que muy poco o nada. En la actualidad, es la parte más débil que tenemos todas las organizaciones políticas de izquierda, hay un distanciamiento de los sectores populares, un aislamiento muy pronunciado. Esto obedece a muchas causas, pero la principal es el burocratismo, que responde a una concepción ideológica y línea política de trabajo, ajena totalmente a la Línea de Masas.

Este concepto implica muchos factores y aspectos, pero lo medular creemos es: un estilo de trabajo y de dirección de cualquier organización política. Es la interrelación dialéctica, en un determinado espacio y tiempo, entre las masas y la organización política o el partido.

Los partidos políticos de la izquierda deberían ser reflejos de esta relación, sus programas máximo y mínimo deben reflejar ello, plasmados en su estrategia y sus tácticas o políticas. El desarrollo integral de los partidos comunistas, debería ser el resultado de todo este proceso. Su línea, sus orientaciones, opiniones y todo su trabajo deberían emanar de esta relación.

En esta interrelación o contacto entre masas y partido, debemos tener en cuenta lo siguiente:

Respeto total a las masas:

Este es un aspecto fundamental en esta interrelación Partido – masas. Hay que confiar, tener fe en ellas, son ellas las que mejor conocen su realidad y sus problemas, y serán los protagonistas en la solución de estos problemas, asimismo serán los actores principales del cambio social, de su liberación. Serán las que transformarán el mundo para bien de toda la humanidad. “El pueblo, y sólo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia mundial” (Mao Tse Tung).

Esto implica, que al margen de las masas no existe trabajo político valido para el cambio. El Partido debe comprender que, para cumplir con su rol histórico, tendrá que orientar todo su trabajo político, necesariamente, a la organización y educación de las masas, único camino viable para el cambio. Comprender que este contacto con las masas no es mecánico ni espontaneo, debe responder a un trabajo planificado de largo alcance, donde el objetivo principal debe ser la toma de conciencia de las masas de su rol histórico. Esto se conseguirá en un largo proceso de interrelación Partido – Masas. No todo movimiento de masas va al cambio por sí solo. Han habido grandes movimientos populares en el mundo que no siempre han culminado en cambios, estas masas, posteriormente han sido ganadas por sectores reaccionarios e incluso fascistas, esto por la ausencia o debilidad de los Partidos Comunistas. Por ello no hay que absolutizar el movimientismo. Reiteramos, el avance, el camino correcto a los objetivos históricos se conseguirán en la interrelación dialéctica entre masas y Partido.

Como experiencia práctica, nuestro partido en algún momento tuvo una inmensa masa a su lado, pero, ¿cuántas de ellas estaban dispuestas a seguir hasta el final en la lucha por el proyecto histórico?, creo que nunca lo sabremos. ¿Quién tuvo la culpa de que no fuese así? Creemos que el partido no estuvo a la altura de la circunstancias. El partido estuvo al lado de las masas que luchaban por sus reivindicaciones, luchas heroicas y de sacrificio de muchos militantes, donde se consiguieron conquistas significativas, donde las masas nos veían con mucha simpatía, pero es aquí donde nuestras limitaciones detuvieron este avance. El partido debió mantener en todo momento sus banderas estratégicas en alto, sistematizar toda esta experiencia que serviría para reajustar los mecanismos de organización y lucha para seguir avanzando, no fue así.

Comunicación o interrelación:

Como dijimos, las masas en su gran mayoría, por si solas, no tendrán consigo el concepto de cambio, será en esta interrelación con el partido, donde conseguirán estos conceptos. En este proceso habrá un trasvase de información y conocimiento, las masas aprenderán a tener conciencia del rol que les toca asumir, no solo de reclamos y luchas reivindicativas, sino, más bien, el de transformar este mundo para el bien de toda la humanidad. Comprenderá que sus luchas reivindicativas, donde  encontrará cuotas de bienestar para su vida diaria, forman parte de la lucha estratégica. Es decir irá aprendiendo a vincular correctamente, lo que es la táctica y la estrategia. La tarea del Partido en todo este proceso, aparte de orientar todo este proceso, será la de ir aprendiendo conceptos, que por sí solo no llegaría a conocer o no tendría un cabal conocimiento del mismo; otra tarea fundamental será la de sistematizar toda la información y experiencia que se adquiera, y con ella generará nuevos métodos de organización y lucha para el avance de estas mismas masas. “Los comunistas, aunque luchando siempre por alcanzar los objetivos inmediatos y defender los intereses cotidianos de la clase obrera, representan a la par, dentro del movimiento actual, su porvenir.” (El Manifiesto Comunista)

En este contacto con las masas, El Partido debe desarrollar un método de comunicación adecuado, primero los militantes deben ir con la mente abierta, con el deseo de ser alumno de las masas, para aprender de ellas, deben ser humildes, nada altaneros, deben evitar, en lo posible, alardear del conocimiento teórico adquirido en los manuales; sus intervenciones deben ser sencillas, el lenguaje debe ser entendible por ellas, no vayamos con nuestra acostumbrada retorica académica. Para ello el partido debe tener una documentación adecuada para cada lugar y circunstancia. Se debe “traducir” todos nuestros documentos políticos destinado a las masas, a un lenguaje más asequible y si se trata de comunidades y colectivos de diferente idiosincrasia e idioma, es necesario cambiar, no solo el estilo, sino también el idioma. La entrega de materiales en archivos de diversos formatos es bueno, la comunicación en línea también es bastante buena, pero el dialogo directo es fundamental y no debe ser reemplazado por ningún otro medio.

En muchos temas, las masas tienen más conocimiento e información que el partido, ellos conocen su realidad y sus problemáticas, para lo cual, han desarrollado, en muchísimos años de vivencia, sus propios métodos de organización y lucha, creando en todo lugar sus organismos naturales, como son sus asociaciones vecinales, de campesinos, sindicatos, clubes juveniles, de madres, comunidades agrarias, asociaciones de regantes, grupos de autodefensa, etc., donde ellos discuten y toman medidas de solución a sus problemas, con sus mecanismos democráticos propios. Es aquí donde El Partido debe participar con sus opiniones, esclareciendo y orientando los debates en busca de salidas a los problemas. Considerar que no toda opinión de las masas es correcta, ni sus luchas tienen alcances estratégicos, muchas son totalmente economicistas y muchos tienen, incluso, concepciones totalmente reaccionarias. Tener presente que los conceptos e informaciones que se vierten a través de los medios de comunicaciones oficiales y la misma formación educativa en general son mecanismos de propagación ideológica del sistema dominante, y que todo esto llega directamente a las masas, quienes las asumen como verdades.

Los militantes deben participar, de ser posible, en todas las asambleas y reuniones de la población o colectivo donde se desarrolle el trabajo. Para ello, el Partido necesita contar con militantes, con una solides en su formación ideológica ML, con dominio del método dialectico de análisis, sus tareas deben ser asumidas desde una realidad concreta, para lo cual, deben estar informados de los pormenores de esta comunidad, de sus necesidades, parte de su historia, su trayectoria, de sus logros y derrotas, de sus dirigentes históricos y de los actuales, y sobre todo del tema que se tratará en ese momento; dirigirse, de ser posible, en su propio idioma, dialecto e incluso en el modo de ser o idiosincrasia del entorno. Para ello debe ser corriente en el partido, contar con métodos de investigación antes de asumir cualquier tarea concreta y con militantes de la misma zona de ser posible, solo así, la opinión del Partido será asumida por las masas, de lo contrario nos verán como que “sabemos mucho” pero que no les somos nada útiles. “Quien no ha investigado, no tiene derecho a hablar” (Mao Tse Tung).

Otro factor fundamental que los militantes deben conocer, aparte de los temas de actualidad es  primero: el estado de conciencia de las masas; y segundo: el estado de ánimo de las masas, lo que se denomina “tomar el pulso de las masas”. Sobre lo primero iremos determinando el nivel de desarrollo ideológico-político en nuestra misma relación con ellas. Sobre el segundo punto, esto es mucho más urgente, ya que es el factor que está latente en las masas y es lo que hay que determinar y así plantear nuestras alternativas. Muchos de estos temas, tal vez, no sean de interés para el partido en su plan de trabajo político, hasta puede ser que las masas estén equivocadas, o carentes de perspectivas. Pero si no estamos junto a ellas y nos involucramos de su manera de pensar, nunca sabremos qué es lo que los impulsa a organizarse y luchar en ese momento. En algunos casos estos movimientos se darán por temas que a nuestro entender no tienen sentido, como pueden ser: malas orientaciones, errores de análisis, temas deportivos, alguna fiesta, conflictos vecinales, etc. Si no llegamos a entender ello, nuestra retórica, por muy correcta que sea para nosotros, no cuajará en las masas y estaremos en rumbos diferentes. Como militantes comunistas no podemos presumir de “nuestra verdad”.

De todas estas reuniones o asambleas en los pueblo o colectivos, saldrán tareas a realizarse, el militante comunista debe estar dispuesto a asumir y cumplir todas ellas, junto a la población.  En otras palabras, el partido debe integrarse y ser parte de esta población o ser considerada como parte de ella por la población, de lo contrario seremos ajenos a ella y tratados como extraños. Debemos, en lo posible, vincularnos totalmente con la población y cumplir con el rol del Partido, que es, el de orientar el avance de este sector. Desarrollar correctamente la relación dialéctica entre la teoría y la práctica. “Debemos ir a las masas, aprender de ellas, sintetizar sus experiencias y deducir de estas principios y métodos aún mejores y sistemáticos; luego, explicarlas a las masas” (Mao Tse Tung)

El Partido y las Masas:

El Partido debe tener autoridad ante las masas, autoridad que debe conseguirse en base a un trabajo sostenido y sensato, donde la cultura comunista debe ser vista por ellas como algo novedoso y bueno. De allí la necesidad de tener una honestidad a toda prueba ante las masas, decir las cosas claras, no utilizar “el chamullo” como una salida ante el desconocimiento o la incapacidad sobre algún tema, asimismo demostrar que los comunistas son trabajadores y cumplen todos sus compromisos. De ser así, las masas recurrirán al partido ante cualquier problema o adversidad, sabrán que, de ser posible, el partido dará la salida correcta a ello.

En este proceso se debe ir incorporando al Partido, a los más destacados de la población, y organizándolos de acuerdo a sus características, algunos serán dirigentes de masas, otros de organización interna, técnicos en gestión, asesoría legal, en comunicaciones, y profesionales en diferentes ramas. Las células deben ser las instancias donde estén los militantes del Partido, núcleos con sus planes de trabajo, donde se especifiquen sus objetivos, sus estrategias, sus tácticas y las responsabilidades de cada uno de los militantes. Todo ello teniendo como base los estatutos partidarios. Manteniendo todas las medidas de seguridad necesarios. Es aquí donde se desarrollará el partido, su crecimiento  será integral, crecerá ideológica y políticamente y su membresía se nutrirá de los mejores hijos de esta comunidad o colectivo.

Deberá Incorporar, también, a sus mejores profesionales y técnicos, con quienes deberán elaboraran sus planes de desarrollo, con características propias de la zona. A la larga, todo esto generará en las masas, fuerza interna, autoestima, identidad y la convicción de poder autogobernarse y dirigir su propio destino.

Conclusiones:

Creemos que, el método de trabajo y de dirección de los Partidos Comunistas, es La línea de masas, nosotros como comunistas peruanos, tenemos la obligación de desarrollar los mecanismos de cambio en nuestro país, para ello debemos involucrarnos con los protagonistas principales del cambio, las masas, donde iremos vislumbrando nuestros aciertos y errores, sistematizando nuestros logros y corrigiendo nuestros fracasos, es el único camino. Toda teoría debe ser confrontada, su verdad o su falsedad, en la práctica.

Tenemos una línea política para el cambio en el Perú, hay que traducir la política del partido en las masas. Eso no es otra cosa que la Línea de Masas.

Noviembre de 2017