La sombra de la incertidumbre que nos agobia.

Perú hace 100 años la Conquista de la 8 Horas

Mario Tejada T.

Un 15 de enero de 1918, hace 100 años, estando en la Presidencia José Pardo y Barreda del Partido Civil, el pueblo peruano y los trabajadores arrancaron al Gobierno de entonces y a las clases explotadores que lo sostenían, la Ley que  obligaba a las empresas de nuestro país la Jornada Laboral de 8 Horas. Luego del siglo transcurrido, ¿qué podemos señalar sobre las condiciones de los trabajadores en nuestro variado territorio y en los diversos continentes que integran el mapamundi?

La sombra de la incertidumbre que nos agobia

I

 El siglo XX ha significado grandes conquistas paro también grandes derrotas para los trabajadores y los pueblos del mundo, en otras palabras, avances y retrocesos. A nivel de mejoras, de avances, mencionaremos solamente la conquista de las 8 horas a nivel mundial, la experiencia socialista de la Gran Revolución de Octubre y los incrementos importantes de prosperidad de los trabajadores en algunos países capitalistas, particularmente de Europa, con el Estado de Bienestar.  

En relación a las derrotas podemos mencionar el triunfo del neoliberalismo a nivel mundial, y producto de ello el colapso de la Revolución de Octubre y el arrinconamiento y retroceso del Estado del Bienestar.

Luego de la conquista de las 8 Horas en los diversos países del mundo, los trabajadores y los pueblos siguieron organizándose, haciendo sentir su presencia en los cinco continentes, inclusive luego de la Segunda Guerra Mundial, hasta aproximadamente mediados de la década del 60; para luego dar inicio a un agotamiento de sus experiencias a nivel de organización, ideas y formas de lucha, comenzando un proceso de declive y crisis que no ha podido superarse en lo que va del siglo XXI.

En los comienzos de la crisis capitalista en la década del 60 del siglo pasado, la izquierda no fue capaz de dar respuestas adecuadas  a la descomposición  económica en los principales países imperialistas (EEUU y Europa); Mayo del 68 fue un movimiento de masas contestatario popular a la misma, donde las izquierdas organizadas en partidos estuvieron casi ausentes. Igual sucedió con los pensadores y partidos capitalistas de esos años, en los cuales el pensamiento y la práctica económica fueron dominadas por la teoría de Lord Maynard Keynes. Lo mismo aconteció en la década del 70 del siglo pasado con la crisis del  dólar y el petróleo.     

Es en este escenario de desconcierto y casi caos capitalista surge como alternativa el neoliberalismo comandado por Milton Friedman  y Friedrich Von Hayek. 

II

El neoliberalismo fue la salida económica, política y cultural del capitalismo a su crisis creada en las décadas del 60 y del 70 en el siglo pasado, el cual comenzó a implementarse con fuerza en la década del 80, teniendo como estandartes mundiales los Gobiernos de Ronald Reagan en Estados Unidos y de Margaret Thatcher en Inglaterra. Un hecho no muy divulgado es que su implementación con mayores  libertades y facilidades fue en Chile, durante la nefasta dictadura de Augusto Pinochet.

En este país lo implementaron  un grupo de economistas chilenos formado en la Universidad de Chicago (por lo cual fueron denominados Los Chicago Boys) bajo la influencia de Milton Friedman. Éste Premio Nobel de Economía  tuvo reuniones personales con Pinochet para poder instaurarlo con mayor pureza y crudeza, por lo cual lanzó una sentencia de manera temeraria,  desnudando al neoliberalismo en su naturaleza: La libertad económica es condición substancial para la libertad política. En otras palabras, para introducir y consolidar el modelo neoliberal no es necesaria la democracia; algo que nos retrotrae al fujimorismo en nuestro Perú, y a sus economistas, políticos y otros adláteres de esta nueva modalidad capitalista de explotación, y a su hipócrita defensa de la democracia.           

En estas últimas décadas, la superación de los problemas del capitalismo ha devenido en la implementación  de un Estado débil y con facultades mínimas, en el cual prima una gran libertad económica y el capital tiene el rol principal, y el trabajo uno muy secundario. Ello ha traído como consecuencia  nuevos procesos en la producción de mercancías, una reestructuración en el mundo del trabajo e inclusive en las relaciones entre las personas y en las diversas clases sociales.

Quizás una de las principales conquistas ideológicas a nivel mundial del neolibaralismo es el antiestatismo, y centralizar en el mercado la solución de los problemas económicos y sociales. Lo privado se privilegia sobre lo público y el individuo sobre el grupo, el equipo. A lo expuesto hay que sumar el basar su política antiinflacionaria en el control estricto del volumen del dinero circulante de un país, para lo cual hay que ajustar al máximo posible el gasto estatal, en otras palabras, el dinero público.

Se ha propugnado la sociedad de consumo a gran escala, podríamos asegurar inimaginable. Las tarjetas de crédito se han convertido en parte de la personalidad de los individuos y les han hecho creer que mientras más consumes, más humano eres. El shopping es parte de nuestra vida diaria, y la propaganda nos obliga a creer que la mejor manera de realizar nuestro tiempo libre es visitar el  Shopping Center. El concepto marxista de alienación en el trabajo, ahora, en esta época, habría que extenderlo al tiempo que nos queda libre, es decir al fuera del horario laboral.

III

¿Qué pueden esperar los trabajadores en este escenario? NADA. El neolibaralismo ha devenido en una sociedad individualista, privatista e insolidaria, aumentando los niveles de desigualdad social, tal como lo demuestran las diversas investigaciones económicas y sociológicas, entre ellas las de Thomas Piketty.

Las pensiones de jubilación, el servicio de salud, la educación y otros beneficios que debe brindar el Estado a favor de los trabajadores se han deteriorado, y el poco dinero que se destina debe ser administrado por las empresa s privadas. En este escenario la protección social hacia los pobres se debilita y los más perjudicados son los niños y los viejos, los cuales aumentan cada vez más. La tendencia de los salarios es a bajar y la riqueza se concentra en pocas manos. Cada vez hay menos ricos que acumulan más dinero, mientras el número de pobres aumentan con menores ingresos. 

Este escenario se ha convertido en el sentido común en las diversas clases sociales, incluyendo las populares, en la gran mayoría de los países de los diversos continentes; para lo cual la los medios de comunicación y la Escuela cumplen un rol fundamental. Particularmente la última. Su función es preparar a los niños y jóvenes  con competencias adecuadas para que puedan pugnar en buenas condiciones en el mercado laboral convertido en una jungla. Se les señala que su función es ascender socialmente y que esto no tiene límites y puedes alcanzar el cielo si lo deseas, ello despojado de valores éticos y morales.    

En la jungla capitalista actual nada es seguro y estable, incluyendo los centros laborales. Todo debe moverse constantemente, siendo la incertidumbre lo permanente. En otras palabras las burguesías a nivel mundial han logrado que la incertidumbre sea aceptada como una forma de vida permanente que nos agobia día a día.

En nuestro país después de 100 años de la conquista de las 8 horas debemos reconocer que este es el escenario impuesto por las clases sociales que mandan,  que la conciencia de clase en los sectores populares retrocedió y que es  menor con respecto a la de las primeras décadas del pasado siglo. El pueblo ha sido desarmado social y culturalmente.

En el Perú la izquierda tiene el deber de superar esta terrible situación en la que ha sido sumergido nuestro pueblo, ello es una inmensa tarea. Para llevarla a cabo se debe comenzar por reconstruirse ella misma y adquirir una identidad, un perfil propio que actualmente no lo posee después del triunfo neoliberal.  La importancia de tener un proyecto, debe partir por construir su propia concepción de lo que debe ser la DEMOCRACIA  en nuestra patria, teniendo en cuenta los legados occidentales de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad, asimismo la herencia  marxista y esa  primera experiencia que fue la Revolución de Octubre, teniendo muy en cuenta sus aciertos y errores; así como la inmensa herencia de valores y prácticas sociales que nos viene de nuestro Antiguo Perú.

Lo que hay que tener presente también es reconocer que para esta gran tarea de la izquierda en este siglo, el XXI, todavía recién estamos aprendiendo a caminar. Así lo demuestran las últimas experiencias ocurridas con los gobiernos de izquierda en América Latina. Ello significa renovar nuestro marco teórico, lo cual significa comenzar a descolonizar nuestro pensamiento y accionar, lo cual es un buen comienzo para descolonizar nuestro Perú.