LA REALIDAD PERUANA LE RESPONDE AL PAPA

Por: Augusto Lostaunau Moscol *

En su reciente visita al Perú, el Papa preguntó al alto clero católico:

“¿Qué le pasa a Perú que cada vez que sale un presidente lo meten preso? Humala está preso, Toledo está preso, Fujimori estuvo preso, Alan García está que entra que no entra; y presos con rabia ¿no? El sistema llama la atención”

Muchos de los representantes de la Iglesia Católica trataron de argumentar alguna respuesta; pero, lo que más destaca es el rostro circunspecto del Cardenal Cipriani. Se le nota muy molesto. Muy serio. Casi a punto de retirarse.

Entonces, el Papa dejó el Perú y quienes dominan el país le empezaron a responder. Claro, son los hechos porque ellos no hablan. Jamás dialogan. Sólo saben hacer las cosas e imponer sus ideas.

En el diario El Comercio (de propiedad de Graña Miro-Quesada), el periodista Juan Carlos Tafur –en un artículo de opinión sobre el cambio de la izquierda- termina su texto (que no forma parte de estas líneas) con la siguiente frase:

La del estribo: buena noticia que la Sala Penal Nacional haya revocado la prisión preventiva y el arresto domiciliario de algunos ejecutivos de las empresas consorciadas a Odebrecht. Ahora, que sigan su juicio en libertad, como corresponde en este y en todos los casos, salvo flagrancia o real peligro procesal”.

Y esa es la mejor respuesta: En el Perú la justicia no alcanza a los grupos de poder. La justicia se aplica sólo a los pobres y a los “antisistema”. Aquí existe impunidad. Y la impunidad más descarada.

Las cárceles están llenas de peruanos –y extranjeros- que se encuentran en calidad de inculpados o procesados; existen muy pocos sentenciados. Algunos ya llevan años en esa situación. Pero, para ellos no existe un Tafur que los defienda. Han robado un celular o un auto. Deben estar presos. Por el contrario, los procesados por corrupción, por entregar 20 millones de dólares al ex presidente Toledo, deben ir a su casa. Es injusto que una persona de clase decente esté internada en Ancón II. Es denigrante que sus familiares lo visiten en Ancón II. No es un lugar digno de tan alta alcurnia.

Quizás, en el futuro, otro Tafur proponga que el Estado expropie el Country Club El Bosque o el Lawn Tennis Club Perú, para aprovechar sus cómodas instalaciones y ser utilizadas como penal para gente decente y de alcurnia que se encuentra en calidad de investigados por actos de corrupción. Quizás, en sus modernas instalaciones, piscinas, canchas de tennis, golf, sauna, etc. serán los lugares donde estos investigados con cárcel preventiva se sientan más cómodos y decidan “colaborar” con la justicia. Quizás, en sus discotecas, restaurantes, bares y bungalows, las visitas se sientan más en casa. Más a su nivel y prestigio. Quizás, estas nuevas cárceles sirvan como las futuras instalaciones para realizar las CADE. Y, para que todo esté más a su estatus, se contrata a un gerente de SENAMHI para que pronostique sol todo el año. Así, las fotos en facebook e instagram serán más llevaderas.

Esta es la realidad Papa Francisco. Esa realidad que se encargaron de ocultar. Tan igual como ocultaron las casa destruidas en Trujillo. Tan igual como El Vaticano sigue ocultando a Fernando Figari.

Una nueva gran idea que surge desde El Comercio. Una gran idea que es planteada por un “líder de opinión” muy imparcial. No se piense mal por favor. Es una mera coincidencia. Es sólo una opinión. Nada más.

Manuel González Prada sentenció que:

“Si la justicia clásica llevaba en los ojos una venda, al mismo tiempo que en una mano tenía la espada y con la otra sostenía una balanza en el fiel; la justicia criolla posee manos libres para coger lo que venga y ojos abiertos para divisar de qué lado alumbran los soles”.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú