Pronunciamiento

En el transcurrir de las luchas por un mundo mejor, la batalla protagonizada por las mujeres es la más larga de toda la humanidad. Lo expresado debe ser siempre tomado en cuenta, sobre todo por quienes aspiramos construir una patria nueva, en donde sean consideradas con el ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos, sin discriminación, exclusión, explotación ni violencia.

Bajo el capitalismo las mujeres siguen cargando con el mayor peso de la opresión, reforzada en la vía neoliberal con mayores índices de pobreza, con más precarización del trabajo, y con más feminización de la fuerza de trabajo, con jornadas laborales mal pagadas, sin derechos, horario ni beneficios y la invisible, la del hogar que no goza de reconocimiento ni valoración.

La pandemia evidencia que son ellas las que están al frente de las responsabilidades del cuidado de sus familiares, sanos o enfermos, en medio de la crisis generalizada y el confinamiento que vivimos, teniendo –incluso- repercusiones emocionales.

En lo que va del siglo XXI, crece la paternidad irresponsable y se multiplica el número de madres solteras dentro de un sistema que convierte todo en mercancía, comercializa sus cuerpos y su imagen.

Con mucho sacrificio, decisión, valentía y creatividad, las mujeres, junto al pueblo, son protagonistas y gestan nuevas formas organizativas para afrontar el hambre y sobrevivir ante la pandemia y la crisis, haciendo esfuerzos –también- por perforar o debilitar esa coraza machista e inhumana del capitalismo. Sin lugar a dudas, más allá de algunos avances legales y oficiales conquistados por ellas; y, de ciertos discursos formales, la discriminación estuvo y está presente en la sociedad, en la que dolorosa e injustificadamente persiste una doble moral y no pocas proclamas formales y políticas hipócritas que, en el fondo, desprecian el contenido de justicia de la liberación femenina.

No permitamos la postergación de las demandas de género; la exclusión y discriminación que soportan las mujeres, la exclusión del lenguaje, el maltrato o la subestimación, la violencia en todas sus formas. Como parte de la lucha emancipadora del conjunto de los sectores explotados, unámonos todas y todos para combatir la constante reproducción de las ideas y prácticas patriarcales que avanzan sigilosamente provocando costuras segregaciones de los movimientos femeninos y feministas que se organizan y amplían con visión de futuro. Este gran sueño solo será posible luchando unitariamente por una Nueva Constitución, nueva República y el gran ideal socialista, que garantice vida digna y saludable, que promueva la equidad de género y en donde las y los ciudadanos podamos convivir en armonía con la naturaleza, rescatando el legado cultural y diverso de nuestros pueblos originarios.

¡Las Queremos Libres!

¡Viva el Día Internacional de la Mujer!

Perú, 07 de marzo de 2021

Buró Político del Comité Central