La Gran Revolución Socialista Rusa, perspectiva y horizonte (1917 – 2018)

Por: Jair Mateu Hurtado

El corto siglo XX, llamado así por el historiador Británico Eric Hobsbawm, tuve un inicio y este se da con la revolución social de los Soviets en 1917. El mundo del siglo XX, seria influenciado por este hecho histórico, las guerras, el poder, la lucha, el pensar de una mirada de clase antagónica, dos sistemas distintos de construir una sociedad, sus personajes y héroes.

El primer grito de rebeldía por fin se hacía realidad en la toma del Palacio de invierno por los bolcheviques, liderados por Lenin. El posterior entierro y abolición del Zar, la burguesía y oligarquía nacional, daba el inicio a una nueva era en la historia universal. El pueblo Ruso era artífice y constructor de su destino. Se hizo real lo que Marx dedico toda su vida en sus obras y el pensamiento Marxista cobro protagonismo.

Hablar de esta manera es importante, increíble y provisorio para el devenir de la humanidad. Hoy en día cuando todos pueden dudar, negar y sentir incertidumbre de hacia dónde va el mundo. Uno se reafirma en el Marxismo, como herramienta y guía de cambio y transformación social de la realidad para construcción de una sociedad con equidad, justicia y libertad. Los grandes acontecimientos históricos marcan a los hombres y a los pueblos.

La revolución Soviética triunfo por la unidad, empoderamiento y claridad de las condiciones concretas que fueron analizadas por Lenin y los bolcheviques siendo vanguardia del pueblo.

La figura del gran camarada Lenin, se alzó como estandarte y símbolo de pensamiento, lucha y liberación de las masas oprimidas. Vieron en él, al líder que realizo el sueño de todos los trabajadores y oprimidos del mundo. Era indiscutible seguir y construir las ideas de Lenin. El Marxismo había encontrado una nueva forma filosófica de pensamiento y acción el Leninismo, era la vertiente ideológica del socialismo.

 

 

La toma del poder y la construcción del socialismo era lo que movió e hizo al pueblo ruso, un abanderado de la lucha contra la contrarrevolución y el capitalismo en su fase imperialista. El caduco sistema explotador, había destrozado y atrasado a Rusia, era momento de construir, luchar y afirmar la revolución socialista para resistir y crear la nueva sociedad. Todo lo que realizo la revolución, fue en mejoras del hombre y el avance progresista de la sociedad.

El socialismo tenía que afianzarse en Rusia, para luego ser el símbolo de la lucha por la liberación de los distintos pueblos del mundo. El gran hito del Octubre Rojo era el impulsor de la revolución proletaria mundial. El capitalismo vio ahora la lucha frontal con un rival de clase, la naciente Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.R.S).

La crisis, la guerra civil, el auge, el apogeo, el burocratismo del Partido, el revisionismo, la caída y finalmente la desintegración. Mucho se ha dicho, se dice y se dirá de la experiencia socialista de la Urrs. Hablaran alegorías, otros tiraran barro, provocara encuentros y desencuentros. Lo que nadie podrá negar es que la primera e infantil experiencia de construcción del socialismo real, puso el mundo en jaque, confrontación, pugna ideológica, con el sistema burgués capitalista. Haciendo temblar su poder, con victorias y derrotas, avances y retrocesos.

El socialismo como ideología del proletariado, fue, es y será el derrotero histórico del porvenir progresista de los pueblos del mundo. El horizonte para construir y realizar una nueva sociedad y un nuevo hombre; es la lucha de clases como motor de la historia.

Hoy viendo la realidad cambiante e incierta del siglo XXI, el deterioro de la clase política, el desvanecimiento de cualquier forma distinta de pensar, aceptando el poder hegemonico del triunfo parcial del capitalismo en su etapa neoliberal. Esta forma de sociedad no ha podido resolver y llevar a bien los grandes problemas de la humanidad, los agudiza más, generando un gran vació social.

Ante esto cabe plantearse que la vigencia del pensamiento de Marx, Engels y Lenin, desarrollado en sus obras, puede y es el llamado a construir el horizonte del progreso social de la humanidad, aplicado de forma correcta. Hasta ver salir el sol, en un rojo amanecer.