Por: Leoncio Roberto Acurio Canal/Bernardo Dolmos Vengoa

Para el INEI, el PBI según el tipo de distribución, adjudico ingresos a los asalariados el 30.7%, el 2007 y el 31.2% el 2018; para el sector empresarial le toco el 60.5% y 60.1% los mismos años, en un periodo donde el PBI creció el 128%. Evidente que la injusta distribución del PBI se mantuvo a lo largo de este periodo, a pesar que metodologías anteriores de la misma institución nos mostraban para el sector salarial el 25% el 2002 y el 21.7% para el 2012, mientras que el sector empresarial pasaba de los 55% a los 63%.

Ahora que la crisis de salud por el coronavirus se presenta, parece que los ojos del ejecutivo no aceptan que la economía al 2017 la mueven las micro y pequeñas empresas formales e informales que alcanzan a más 3.6 millones unidades, de las cuales 1.7 son informales; no acepta que de los 16.5 millones de la PEA, el 72.5% son trabajadores informales; que el número de medianas y grandes empresas apenas constituyen el 0.5% del total existente y que cobijan laboralmente junto a las mypes solo al 27.5% de la PEA.

El 26 de marzo se han dado medidas de urgencia en el ámbito económico, que, coherente al tipo de explotación capitalista, son medidas que privilegian a nombre de la estabilidad económica, la ganancia del gran capital. Vayamos a analizar estas medidas.

  1. Se ha determinado el subsidio para el pago de planilla de empleadores del sector privado hasta el 35% de trabajadores que ganan montos iguales o menores a los 1,500 soles. Evidente que la medida va a favorecer a las grandes corporaciones bancarias y de comunicaciones, cuya plana mayor de sus trabajadores perciben sueldos menores a los 1,500 soles, a los que le adicionan comisiones por crédito o venta colocada, entre los beneficiarios estarían los Bancos, Cajas, Entel, Movistar, Claro, etc.

Y que de las mypes formales e informales, que, en mucho de los casos, los primeros utilizan trabajadores a destajo o por recibos por honorarios, allí están los miles de transportistas que albergan laboralmente a choferes y ayudantes, o trabajadores a destajo que utilizan las micro y pequeñas empresas del emporio textil de Gamarra.

  • Se ha dispuesto, la transferencia de más de 200 millones de soles a los municipios para la compra de productos que componen la canasta familiar, y suponemos, con corrupción incluida estos montos irán a parar a las grandes cadenas de los mall, para la compra de productos importados.

No se debió haber destinado este monto a la compra de productos agropecuarios a precios mayores a los del mercado a nuestros campesinos, con productos como la papa, moraya, habas, carnes, etc., de paso se movilizaba económicamente a estos sectores rurales a través de esta ayuda económica.

  • Se ha determinado el retiro de la Compensación de Tiempo de Servicios de los trabajadores hasta por 2,400 soles, dineros que de alguna manera les permitía contar con un ahorro efectivo en su vejez, en una coyuntura donde los fondos de sus AFP, según algunos cálculos se han reducido en un 30%, que al final de este periodo, suponemos que las perdidas superaran el 50%.

Actualmente trabajadores del sector educativo universitario con sueldos que superan los 7,000 soles, vienen percibiendo como pensión de jubilado entre 650 y 1,000 soles; los profesores del magisterio perciben entre 150 y 300 soles, con las perdidas asumidas, los últimos no llegarían a percibir ni 50 soles. El retiro “voluntario” seria el aporte de los trabajadores a la crisis, con consecuencias presupuestales para el futuro.

  • En relación a los problemas de las mypes con las financieras, se ha dejado a la potestad de las instituciones negociar sus deudas con los prestatarios, cuando estas empresas ya pagaron en mucho de los casos y con suficiencia sus deudas expuestas a intereses leoninos. Un crédito a la llamada mediana y gran empresa está sujeta a una tasa de interés del 6% y 7% en promedio, las mypes ese mismo dinero los compran del 32% para arriba, ósea, 5 a más veces al de la gran empresa, este hecho de por si nos llevaría a pedir que se renegocie las deudas sin intereses y a largos meses. Peor aún, cuando los créditos están sujetos a un seguro, por invalidez o fenómenos como las que atravesamos, los seguros debían asumir lo íntegro de las deudas.

A esto se agrega la deuda de los 14 millones de peruanos por consumo, cuyas tasas de interés superan el 60% y llegan a un costo mayor del 100%. Dentro de estos, están los 12 millones de trabajadores informales, cuya carga económica de estas deudas tiene que resolverse.

  • Finalmente está el pago de las pensiones educativas, donde el gobierno dejo en manos de los dueños de los colegios y los padres de familia, el pago de las mensualidades, evidente que en esta negociación desigual son los dueños tienen la mayor ventaja, por lo que verán la oportunidad de ganar sin uso de infraestructura y personal docente, no importándoles los resultados educativos, generándose una estafa educativa masiva. El mercado dice como principio, pagas por el producto que recibes y si no existe el producto, no pagas.

Vemos como las relaciones sociales de producción imperantes en la economía, privilegia a nombre de la estabilidad económica la ganancia del gran capital, donde las coyunturas como las que venimos pasando, es oportunidad de mayor lucro para las elites dueñas del gran capital, sean estas nacionales o extranjeras, para ello cuentan con un instrumento importante, el Estado.