Estados Unidos (EEUU) no solo es el centro de la pandemia. Es, también, el punto de partida de una movilización global surgida por el rechazo al asesinato del ciudadano afroamericano George Floyd por la policía de Minneapolis. Ambos factores, y sus consecuencias, son antesala del proceso electoral de noviembre y, al parecer, han puesto en duda la capacidad del liderazgo de Donald Trump.

Cualquier proyecto político tiene como necesidad básica para su reproducción, la estabilidad y el convencimiento de su beneficio por parte de la mayoría de la sociedad. Por ende, necesita liderazgos que faciliten ese proceso. En estos momentos, Trump parece tener dificultades en ese rol. Su pésimo manejo de la crisis por la COVID-19 en EEUU ha llevado a 2 millones de contagios y más de 110 mil muertos, así como a la peor crisis económica de EEUU desde la Gran Depresión.

Al parecer este es el contexto que evalúan algunos importantes ex funcionarios de gobiernos republicanos, que le han criticado abiertamente, como Jim Mattis, su ex Secretario de Defensa, o que anuncian públicamente su voto a favor del candidato del Partido Demócrata, Joe Biden. Entre ellos, el genocida expresidente de EEUU, George W. Bush, el ex candidato presidencial Mitt Romney o el ex Secretario de Estado, Colin Powell.

Powell no sólo expreso su apoyo a Biden, señaló: “Tenemos una Constitución. Y tenemos que seguir esa Constitución. Y el presidente se ha alejado de ella”[1]. Frente a lo cual, Trump respondió con uno de sus usuales tuits, que en una parte señala: “¿No dijo Powell que Irak tenía “armas de destrucción masiva”? No las tuvieron, pero nos fuimos a la guerra”[2]. Más allá del triste espectáculo y de que no es novedad saber de la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak, esta es la declaración de un Presidente de EEUU. No es cosa menor.

La Invasión a Irak produjo una cantidad de muertes tan alta que ha significado un verdadero reto a los estudiosos de la estadística[3]. Alrededor de un millón de iraquíes murieron a causa de una guerra que, en las propias palabras del Presidente de EEUU, se basó en una mentira.

La destrucción de un Estado y de monumentos históricos de la humanidad, el genocidio contra su población y el saqueo de sus recursos no fue más que parte de una guerra imperialista de expansión de mercados como claramente señaló la Orden 39, decretada por el procónsul estadounidense, Paul Bremer:

“Actuar de manera compatible con el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad del 17 de julio de 2003, sobre la necesidad del desarrollo de Iraq y su transición de una economía de planificación central no transparente a una economía de mercado caracterizado por un crecimiento económico sostenible a través del establecimiento de una dinámica sector privado, y la necesidad de promulgar reformas institucionales y legales para que surta efecto.”[4]

Esta resolución “reemplaza todas las leyes de inversión extranjera existentes” y dictaminó que alrededor de 200 empresas del Estado Iraquí serían privatizadas, incluidos bancos y fábricas. En Octubre de 2003, las multinacionales estadounidenses Halliburton y Bechtel habían ya acaparado contratos por valor de más de 3.300 millones de dólares en vista de una reconstrucción de Irak y Afganistán[5].

La invasión dejó un país fraccionado, con diversos autonomismos y con un Estado casi ficticio. Provocó el crecimiento de fuerzas terroristas como el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL)[6]. Fue la guerra más sangrienta de los últimos años. Un millón de personas asesinadas, en base a una mentira, para extender un modelo económico. No olvidemos los muertos del capitalismo, desde Minneapolis hasta Bagdad.

[1] https://nypost.com/2020/06/07/trump-calls-colin-powell-a-real-stiff-for-endorsing-biden/

[2] https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1269634983687315457

[3] https://www.washingtonpost.com/news/politics/wp/2018/03/20/15-years-after-it-began-the-death-toll-from-the-iraq-war-is-still-murky/

[4] https://en.wikisource.org/wiki/Order_39:_Foreign_Investment

[5] Hassan, Mohammed & Pestieau, David. Irak: La resistencia cara a cara con los ocupantes. 2005.

[6] https://www.dw.com/es/diez-claves-para-entender-la-crisis-en-irak/a-17705749