GUSTAVO VALCÁRCEL, CREACIÓN Y MILITANCIA UNIMISMADAS

Cuando quiero evocar la figura integérrima de un camarada, de un

Poeta de polendas, aparece la imagen de Gustavo Valcárcel. Abierto y lúcido

como los grandes, no sólo, en él, destacó la figura del militante de nuestro Partido, el

del Amauta José Carlos Mariátegui, sino que, su vida misma, fue un paradigma pues–la generosidad

era una exudación natural en el poeta, en el creador, en especial por su relación con los jóvenes, a

los que guiaba con su ejemplo;  a los que ofrecía cotidianamente lecciones impertérritas

de honradez, de entrega –al mismo tiempo- al arte y a la lucha indoblegable para cambiar

esta sociedad que por obra y desgracia del nefando capitalismo, fatalmente presente, parece,

enceguecida, ir caminando hacia –más temprano que tarde-su propia hecatombe.

Perteneciente a una histórica Generación literaria, la del 50, Gustavo vivió condecorado por

el trabajo infatigable para llevar adelante a su familia, en la que más de uno de sus miembros

milita, asimismo, en ese binomio inseparable de creación y pensamiento revolucionarios.

Pero esta volandera semblanza, escrita en honor del l7 de diciembre –fecha de su natalicio

(no de su onomástico, por favor: por respeto  nuestros lectores no caigamos en los errores

de la comunicación precaria y anodina, que es la que medra); la presente no puede dejar de

mencionar ell papel cardinal que, a su lado, cumpliera  su compañera, Violeta  (a veces violenta

contra los enemigos de clase.)

En fin, allí –en cualquier biblioteca- se puede aprehender su ingente producción creativa,

y editorial, en verso y en prosa, como vivo testimonio que la artera parca no puede ni podrá

obliterar la historia del pensamiento y la creación,indemnes aquí, allá y acullá.

Por: Winston Orrillo,

 La Calera, Surquillo,17 de diciembre de 2018.