Inobjetable triunfo electoral del gran polo patriótico y el PSUV

Una derrota más del imperialismo yanqui en Latinoamérica con el fracaso de su sistemático boicot a las elecciones legislativas de Venezuela del 6 de diciembre. Estas se realizaron con éxito en estricto apego a las normas constitucionales y legales en un ambiente de tranquilidad y participación masiva con veedores internacionales de más de treinta países de todos los continentes, quienes dieron fe de que no hubo irregularidad alguna.

Saludamos el contundente triunfo del Gran Polo Patriótico liderado por el Partido Socialista Unificado de Venezuela quién obtuvo una mayoría con el 69% de los votos. Asimismo, con una votación sumada del 22% dos alianzas de la oposición de derecha alcanzó representación al igual también de la alianza patrocinada por el Partido Comunista de Venezuela con el 2.7% y otros grupos menores. Autoexcluida la extrema derecha apátrida y golpista, así, la nueva Asamblea Nacional será un punto de encuentro y diálogo entre quienes están por la estabilidad de Venezuela en rechazo al bloqueo económico asesino de Estados Unidos, por defender la independencia nacional y el bienestar popular en estas duras condiciones y por ampliar la democratización participativa del pueblo en todas las acciones necesarias para enfrentar la agresión imperial que de hecho continuará a pesar del cambio de gobierno en EE.UU.

Haciendo un ridículo extremo, el derrotado gobierno de Trump, en la agonía de su gestión, siguiendo su accionar errático, no tuvo mejor ocurrencia que nombrar un embajador fantasma ante el ahora más que fantasmal  “gobierno legítimo” del payaso Guaidó, para que opere desde un ambiente en la embajada yanqui de Colombia. Sería escaso de inteligencia si el próximo gobierno de Biden sigue con esta escandalosa farsa.

 Causa  estupor mayúsculo que la Unión Europea, liderada por Alemania, se sume al sabotaje yanqui haciendole coro de que  las elecciones legislativas en Venezuela son “ilegítimas” e incluso reconocen al títere Guaidó de “presidente”.  La añoranza imperial de las potencias europeas hace que no se resignen a la emergencia multipolar en la escena internacional en donde se respete la soberanía y dignidad de todos los países, incluyendo a países en desarrollo como Venezuela. Tal parece que para evitar tal situación y no contrariar al hegemonismo yanqui en puntos sensibles, para Alemania y otras potencias europeas, poco importa hacer un seguidismo vergonzoso a Estados Unidos,

El Partido Comunista del Perú – Patria Roja se solidariza firmemente con el pueblo venezolano y su gobierno en su abnegada y persistente lucha por la soberanía nacional, por decidir sin injerencia extranjera su propio destino y camino de desarrollo.

Lima, 8 de diciembre del 2020

BURÓ POLÍTICO DEL COMITÉ CENTRAL