Estado notario

Por: Rolando Breña – Diario Uno 17/04/2019

El Notario, ejerciendo función pública da fe, registra y comprueba actos y realiza tramitaciones. Pero el Notario no genera los hechos que registra, tampoco se ocupa de las consecuencias que se puedan derivar y menos resolver los conflictos que puedan producirse.


Algo así sucede con el Estado peruano: registra y comprueba hechos, pero no los resuelve, sí genera conflictos que tampoco los resuelve y realiza trámite tras trámite que se pierde en el tiempo, en el olvido o crea más conflictos, pero nunca previenen nada. Es un Estado-Notario: registra, pero no previene; comprueba, pero no resuelve; da fe para nada, origina conflictos para lamentarse luego.


Llegan los desastres naturales, los derrames de petróleo en la selva, los aniegos, y consiguientes desastres por rotura de tuberías de agua o desagüe, nos sorprenden los accidentes viales y las enfermedades, etc. Ahí aparecen raudamente autoridades que se despachan con caudalosas explicaciones que nada explican, se multiplican inspecciones que antes no se hicieron, se escriben prolijos inventarios de daños, muertos, heridos y desaparecidos; se pergeñan proyectos y presupuestos; se inician “profundas” investigaciones para “deslindar responsabilidades”; se lanzan promesas… hasta el próximo desastre o el próximo conflicto.


Decimos esto a propósito de los 17 muertos en el incendio de un autobús en un terminal clandestino. El ministro ha renunciado, pero eso nada resuelve.
Como dijimos, aparecen los voluntarios o los obligados declarantes, desde el Presidente de la República, congresistas, ministros, alcaldes, Indecopi, Sutran. Y todas intrascendentes o lavadas de mano, todas notariales: después de los hechos, para registrar, comprobar y prometer.


El presidente Vizcarra dice: la responsabilidad es de todos. Claro, así es de nadie. Se desliza incluso la afirmación que los verdaderos culpables son los irresponsables pasajeros por utilizar terminales clandestinos.
El ministro renunciante declara que se verificarán los 508 terminales en todo el país en 45 días. La verificación no es política permanente. Hay que hacerlo solo luego de cada desastre y añade que la responsabilidad es de los municipios.


El alcalde de San Martín de Porres, alega que nunca autorizó el funcionamiento del local. Pero estaba funcionando. Indecopi indica que inició un proceso administrativo sancionador contra la empresa. ¿Las sanciones, siempre a posteriori, son los caminos para no repetir esas barbaridades? Dice además, que se verificó si la empresa y las aseguradoras cumplieron con los gastos médicos. Sí pues, el consuelo para los deudos son los seguros mientras lloran sus muertos.


Así van las cosas. Las noticias siguen dando cuenta de hechos de sangre en las carreteras y pistas mientras funcionan paraderos y terminales clandestinos a vista y paciencia de autoridades; mientras no existe mantenimiento de la red vial; mientras otorgan certificado de revisión técnica a verdaderos ataúdes con ruedas; mientras circulan choferes y vehículos con millones de soles en papeletas y sin licencia… y ahora algunos extranjeros que se han acogido alegremente al campo de la ilegalidad, de la corrupción, de la prepotencia, de violencia y sangre, de tolerancia o complicidad de autoridades y también se han hecho amos de nuestro transporte público.