EL OTRO PARTIDO DEL REPECHAGE

Marcelo Ordebrecht y las broncas entre la burguesía peruana

Por: Efraín Ruíz

No ha sido fácil para la gran burguesía aprovecharse de la “fiebre” del fútbol para amañar las contradicciones que viven sectores de esta clase dominante, a propósito de los “aportes”, de Marcelo Ordebrecht, que como todo parece indicar, hizo de las clases dominantes en el país, como en otros, un cartel de corrupción tan grande que difícil es escapar para estas clases responsables de la aplicación del modelo neoliberal, que ha significado, atraso, diferencias sociales y económicas entre las clases; robo descarado y corrupción al más alto nivel, jamás vista en la historia de la vida republicana del Perú.

Hace pocos días el diario El Comercio acusó, a partir de las confesiones que hizo Marcelo Ordebrecht a fiscales peruanos, de que este había aportado a la campaña de Keiko Fujimori, en las últimas elecciones en el país. Lo hizo dentro de la campaña que este diario hace al fujimorismo desde hace un buen tiempo. Y lo hace porque el decano hace tiempo también representa a un sector de la gran burguesía que se antepone políticamente a Keiko Fujimori y su opción política. Esa es la razón central que indica las contradicciones de cómo salvarse de Marcelo y sus aportes, que involucran a toda la clase dominante en el país.

Inmediatamente el fujimorismo contraataco con un video de la lideresa de Fuerza Popular, quien trató en forma infantil de negar lo evidente y acusó al Comercio de estar involucrado al amañar al grupo Graña y Montero y acusar al fujimorismo, cuando en realidad es la empresa de construcción quien estaría involucrado en temas de corrupción. Es decir gritar “al ladrón” el mismo que se embolsarla el robo. Esa es la derecha que adopta para salvarse conductas lumpenezcas. Sálvense quien pueda y “tirar” dedo a diestra y siniestra.

Y no se trata de que “José Graña, junto con sus hijas, suma en total el 6,17% del capital de esta empresa y es solo uno de 243 accionistas”, como pretende el diario El Comercio en la respuesta que hizo a Keiko. Es en realidad las contradicciones que se presentan en vista de encarar las elecciones en los próximos meses. Y también como encaran sacudirse del virus siniestro Marcelo Ordebrecht y sus delaciones en Brasil. Esa es la cuestión.

Tampoco se trata de acusar y de usar su poder mediático y de su mayoría en el congreso que hace gala el fujimorismo fanático en su defensa. La inscripción en el teléfono de adelantar a Keiko 500 no es una notación simple. Le va a seguir como una espada de Damocles al fujimorismo y este lo sabe. Por eso se aprestan a cuestionar constitucionalmente al Fiscal de la nación; cuestionar a Magistrados del Tribunal Constitucional y enfrentarse con el puñal entre los dientes al mismo diario El Comercio. Es decir empieza las broncas en el seno de las clases dirigentes y va a ser a muerte. Si queremos apasionamiento por algo en el país, sigamos esta pelea del siglo. ¿Dejemos el fútbol un poco de lado no?.