Pronunciamiento

Las y los peruanos somos testigos día a día de las distintas formas de violencia que se ejercen contra las mujeres y las niñas, constituyéndose en una cruda e inocultable realidad frente a la cual ningún ser humano puede ni debe ser indiferente.  En lo que va del año las cifras son escalofriantes: 8700 casos de violaciones, 4501 desaparecidas, 111 feminicidios y 981 partos de menores de 14 años víctimas de violación. A pocos meses de conmemorar el Bicentenario de fundada la República el Perú permanece en el atraso y en medio de la profunda crisis y descomposición del modelo neoliberal, se agudiza la explotación, desigualdad, discriminación e injusticia; se exacerba la violencia colocando a nuestras compatriotas en condiciones de extrema vulnerabilidad, sobreexplotación y las convierte en objeto.

A ello se suma, el accionar recurrente de culpar a las víctimas y justificar a los perpetradores, siendo muy peligrosa la normalización de la justificación de la violencia contra la mujer, particularmente en entidades estatales que deberían garantizar sus derechos.

Las y los comunistas y diversas organizaciones en este contexto de pandemia, estamos en permanente lucha y resistencia. Junto a nuestras hermanas indígenas andino amazónicas y afrodescendientes, trabajadoras, jóvenes y diversidades, salimos a las calles a expresar nuestro rechazo a la corrupción, al autoritarismo, falta de atención a las necesidades básicas de la población, accionando por una salida democrática, patriótica, de regeneración moral a la crisis, que garantice una vida digna para todas y todos.

Consideramos indispensable avanzar en la más amplia unidad hacia una Asamblea Constituyente que conlleve a debatir de manera amplia y con la participación del pueblo, una nueva Carta Magna que garantice los derechos de todas y todos, por equidad de género,  políticas económicas a favor de las mayorías,  trabajo digno, educación y salud gratuita, de calidad y universal,  justicia –en particular- para las víctimas de violencia sexual y feminicidios, que no deje en el olvido las esterilizaciones forzadas, que respete a las diversidades y que promueva la participación amplia y democrática de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Insistimos, también, en la necesidad de implementar una educación sexual integral para que ninguna niña, adolescente o mujer, afronte embarazos y maternidades forzadas, garantizando, desde el Estado, el derecho a decidir sobre sus cuerpos.

Exigimos atención integral y reparación para los familiares de los jóvenes asesinados y heridos, que se investigue exhaustivamente las denuncias de agresiones contra mujeres que fueran detenidas en las jornadas de lucha contra el golpismo y sanción ejemplar a los responsables.

A todas las peruanas les reiteramos que no están solas y que su lucha es nuestra.

¡Las Queremos Vivas, Libres y Dignas!

¡Luchemos Juntos Contra la Violencia hacia la Mujer!

#NuevaConstitución!

Lima, 25 de noviembre de 2020

Buró Político del Comité Central