COMISIÓN NACIONAL DE CULTURA. COMUNICADO

  1. La exhibición de la película La paisana Jacinta: en búsqueda de Wasaberto, ha sacado a luz, una vez más, uno de los lastres sociales más profundos que arrastramos desde la Colonia: el racismo contra los pueblos originarios o aborígenes.
  2. Una gran cantidad de artículos se han publicado sobre el filme y el racismo que conlleva. Unos, demostrando lo execrable de esta tara social, otros, en menor número, lo han sostenido y avalado sibilinamente; pretextando que no se puede limitar la libertad de las personas para admirar, gustar o divertirse, en este caso, con una película, bajo el manto de la censura. En esta línea de argumentos se alinean lo más rancio del pensamiento y el quehacer neoliberal de nuestro país.
  3. Lo cierto es que la exhibición de esta película demuestra, una vez más, que el racismo atraviesa a los diversos sectores sociales que integran nuestra sociedad. Si ello no fuera así, no tendría la gran cantidad de espectadores que ha logrado en sus presentaciones.
  4. Superar esta alienación, debe darse impulsando y respaldando a las instituciones creadas por las diversas etnias que habitan en el territorio peruano, que conduzcan a un frente que revalore lo indígena en nuestra patria. No hay que olvidar que las grandes civilizaciones del Perú Antiguo fueron creadas por ellos, e inclusive, una de las cinco grandes culturas originarias concebidas por los seres humanos, fue realizada en nuestro suelo por los antiguos peruanos, ahora marginados y humillados.
  5. Es importante que todas las organizaciones políticas, particularmente las de izquierda, se pronuncien sobre este hecho y luchar por revalorar lo indio. Exigiendo a los diversos poderes del Estado y especialmente a los Ministerio de Cultura y de Educación políticas apropiadas por la defensa de sus derechos de carácter cultural y territorial.

Lima, Diciembre 2017