¡CIERRE DEL CONGRESO, ADELANTO DE ELECCIONES Y ASAMBLEA CONSTITUYENTE!

  1. A escasos tres años del bicentenario de fundada la república, nuestro país continúa anclado a la economía mundial en condición de exportador de materias primas en beneficio de las grandes empresas transnacionales y un puñado de sus intermediarios internos. Tal es el esquema en el que se han movido y se mueven las clases dominantes y que explica el atraso en que nos encontramos. En correspondencia con ello, se ha construido una república, patrimonialista, antidemocrática, centralista, corrupta desde sus orígenes, excluyente de las grandes mayorías que han sido arrojadas a la pobreza y pobreza extrema, sin acceso a empleo y pensiones dignas, vivienda, servicios de educación y salud de calidad.
  2. El modelo neoliberal que empezó a aplicarse desde los años 90 del siglo pasado, ha agravado esta situación. La espuria Constitución fujimorista de 1993 tuvo como propósito allanar el camino al festín de las privatizaciones, el saqueo de los recursos naturales, la sobreexplotación de los trabajadores. Con el mismo objetivo, los representantes de la derecha neoliberal lanzaron una ofensiva para imponer la privatización de los bienes públicos, la supremacía del mercado sin controles, conductas basadas en el utilitarismo, el individualismo extremo, el egoísmo, el consumismo, lo que a la postre ha llevado a la descomposición moral, el desenfreno de la corrupción, el transfuguismo, el incremento del narcotráfico, la criminalidad y la violencia que se ceba de los sectores más vulnerables.
  3. El neoliberalismo ha desestructurado a la sociedad y ha debilitado el andamiaje de la vieja república. La democracia liberal, mal copiada incluso, ha sido vaciada de su contenido, las instituciones del Estado han sido socavadas, el tejido social destruido y los partidos políticos convertidos en membretes electorales. En su lugar se han entronizado los poderes fácticos, la acción de lobbystas y logreros, grandes delincuentes que saquean las arcas del Estado y esquilman los bolsillos de los peruanos.
  4. Es en este marco que se fue gestando y madurando la grave crisis que afecta al país en el presente. El fujimorismo, sacando provecho de la guerra sucia emprendida contra Sendero Luminoso y empeñado en su permanencia indefinida, puso en marcha una gigantesca red de corrupción usando a los servicios de inteligencia y copando el Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación, el Poder Electoral y el Parlamento. Los gobiernos que le sucedieron no hicieron sino seguir esos carriles. Los llamados “vladivideos”, los destapes de la corrupción asociada al caso Odebrecht y últimamente los audios que comprometen a connotados personajes del Poder Judicial, la Fiscalía, parlamentarios, ministros, alcaldes y presidentes regionales, empresarios y hasta ex presidentes de la república, revelan los niveles de podredumbre y descomposición social a la que se ha conducido al país, situación que ha provocado la profunda crisis del régimen en el que se sostiene el neoliberalismo.
  5. No nos hagamos ilusiones. Las reformas vía referéndum propuestas por el Ejecutivo, resultan insuficientes —además de improbables de ser asumidas por el Congreso— para resolver la extensión y profundidad de la crisis que afecta al país y encaminarlo hacia una verdadera regeneración moral, al desarrollo sostenido y el bienestar de los peruanos. Conforme lo hemos venido sosteniendo en pronunciamientos anteriores, se hacen necesarios cambios de fondo, imposibles de llevarse a cabo en los marcos de la institucionalidad vigente y la permanencia del modelo neoliberal. Hay que alertar, además, la posibilidad que esta crisis pretenda ser resuelta mediante componendas en las alturas, con impunidad de los grandes corruptos de por medio, conforme vienen presionando determinados sectores de la derecha, temerosos del protagonismo popular y celosos guardianes del modelo neoliberal y de la Constitución fujimorista.
  6. En consecuencia, exigimos el cierre inmediato del Congreso, la convocatoria a elecciones legislativas, saneamiento del Poder Judicial y la Fiscalía de la Nación, juzgamiento y sanción ejemplar a los corruptos, no a la impunidad.
  7. No obstante, los cambios de fondo que requiere el Perú únicamente pueden concretarse con la instalación de una Asamblea Constituyente para proceder a un nuevo ordenamiento institucional y abrir paso a una nueva República y nuevo modelo de desarrollo. Conscientes que este necesario proceso de ruptura histórica solo se logrará con la acción independiente del pueblo peruano, persistimos en el llamado a forjar la más amplia unidad de los sectores populares, la izquierda y el progresismo para abrir el nuevo rumbo que requiere nuestra patria.

¡LA VERDADERA DEMOCRACIA Y REGENERACIÓN MORAL SE CONQUISTA EN LAS CALLES!

¡ES HORA QUE EL PUEBLO DECIDA EL DESTINO DE LA PATRIA!

Lima, 10 de setiembre de 2018

Buró Político del Comité Central