Pronunciamiento

A las declaraciones del congresista electo Jorge Montoya del partido Renovación Popular, amenazando que promoverá una ley vetando a los partidos comunistas de la vida política, se suma la apología al terrorismo por parte de su correligionario, el ex candidato Rafael López Aliaga, quien públicamente pide la muerte de Vladimir Cerrón y Pedro Castillo, por el solo hecho, según él, de ser comunistas.

Expresamos nuestro profundo rechazo a estas manifestaciones que se extienden a otros voceros reaccionarios, determinados periodistas y medios de comunicación, como Willax, Perú 21, entre otros, y que en nombre de la democracia, revelan todo lo contrario: la naturaleza intolerante y autoritaria de la ultraderecha peruana que, fiel al estilo de sus pares internacionales, viene desarrollando una cruzada de persecución contra las ideas marxistas y los partidos comunistas, que incluye la millonaria campaña de propaganda que se aprecia en calles, plazas, medios y redes sociales.

Repudiamos esta ofensiva reaccionaria que expresa el profundo miedo de las clases dominantes ante la exigencia de cambios verdaderos por parte de la población, lo que se expresa con claridad en la presente contienda electoral; su propósito es derrotar a los sectores que aspiran al cambio democrático y patriótico, mantener sus privilegios aferrándose a la continuidad del modelo y Estado neoliberal, consagrado por la espuria Constitución fujimorista, en desmedro del desarrollo del país y el bienestar de las grandes mayorías.

Los comunistas peruanos, desde la fundación del Partido en 1928, hemos estado siempre en primera fila defendiendo los espacios democráticos y los derechos de los trabajadores, de los ciudadanos, de la naturaleza, enfrentando a dictaduras y gobiernos autoritarios de todo pelaje. Por esa razón siempre fuimos perseguidos y estigmatizados; sufrimos prisiones, destierros y asesinatos. Del mismo modo, hemos dejado mártires enfrentando a Sendero Luminoso, que pretendió someter a los sectores populares con el terror y el crimen alevoso.

Las clases dominantes, que siempre han convivido, tolerado e incentivado el golpismo y los regímenes autoritarios, no tienen autoridad moral para darnos lecciones de democracia, menos para perseguirnos a causa de nuestras ideas. En el contexto actual nos reafirmamos en la lucha por la democracia real, amplia y participativa para el pueblo peruano que, junto a la reforma profunda del Estado y la reorientación de la economía, debe consagrarse mediante una Nueva Constitución para la refundación de la República. Llamamos a todas las fuerzas de izquierda, progresistas, democráticas del país y a nivel internacional a pronunciarse contra esta ofensiva autoritaria de persecución a nuestras ideas.

Lima, mayo de 2021

Buró Político del Comité Central