CARTA ABIERTA

A los militantes y dirigentes de Juntos por el Perú

A las organizaciones de izquierda, progresistas y democráticas

Al pueblo peruano:

Con ocasión de celebrarse en la ciudad de Chiclayo el Encuentro Nacional de Juntos por el Perú (JP), el Partido Comunista del Perú – Patria Roja ratifica su compromiso unitario con este espacio del que, junto a otras fuerzas progresistas y de izquierda, somos fundadores. Nos ratificamos, asimismo, en los acuerdos y lineamientos políticos, programáticos y organizativos que se suscribieron en su constitución y que mantienen plena vigencia.

Durante este periodo se han logrado avances significativos, en los que hay que reconocer la voluntad de apertura del Partido Humanista para poner su inscripción legal al servicio de este proyecto unitario, con las consiguientes modificaciones que se han realizado para ajustarse a los requisitos legales exigidos para estos casos. Asimismo, valoramos la madurez y esfuerzo que vienen realizando el conjunto de organizaciones integrantes de JP para cristalizar esta unidad que amplios sectores del pueblo peruano reclaman.

No obstante, estos avances, siendo importantes, son aún insuficientes y limitados. Nos resta la tarea de mayor fortalecimiento institucional y orgánico de Juntos por el Perú, posicionarlo políticamente y estar en mejores condiciones de alcanzar el objetivo de construir el gran referente amplio y unitario, necesario para lograr los cambios profundos que el país necesita. Siempre hemos considerado que la gran unidad rebasa los límites de JP, y que este espacio debería confluir con otros que se están construyendo y, fundamentalmente, abrirse a esa inmensa mayoría de peruanos que apuestan por el cambio democrático y patriótico y que hoy están fuera de los partidos.

Esta unidad, para que sea consistente y duradera debe tener como elemento aglutinante al proyecto de país que queremos construir. Los esfuerzos unitarios que se estancan en la coyuntura, que colocan por delante las candidaturas electorales o los intereses personales o de grupo están destinados al fracaso, como lo han demostrado los numerosos intentos que se han realizado después de la ruptura de Izquierda Unida, con el agravante que en el presente asistimos a una seria fragmentación política y debilidad de los partidos, que en su mayoría tienen dificultades para constituirse como estructuras nacionales.

La república fundada en 1821, huérfana de Proyecto Nacional, nunca llegó a superar su naturaleza patrimonialista, centralista, excluyente, antidemocrática y corrupta que le imprimieron las clases dominantes convertidas desde sus orígenes en intermediarias del capital extranjero, situación que se ha agravado con la aplicación del modelo neoliberal y que ha provocado la crisis del régimen político, el Estado y la sociedad que vivimos en el presente. La descomposición moral, producida como consecuencia de conversión del Estado en subsidiario del mercado y comportamientos sustentados en una cultura y valores pragmáticos e individualistas, es la fuente de la gran corrupción, el incremento de la criminalidad y el narcotráfico.

La profundización del modelo que refuerza la matriz primario exportadora de la economía en beneficio del capital extranjero, permite el saqueo de los recursos naturales, sobreexplota a los trabajadores, criminaliza la protesta social, abandona el agro, privatiza la salud y educación, no hace más que reforzar el atraso del país y poner una barrera al progreso y bienestar de los peruanos.

Resolver esta crisis desde el lado democrático, patriótico, de regeneración moral y abrir un nuevo rumbo para el país es la gran tarea que nos corresponde llevar a cabo a los sectores progresistas y de izquierda. No podremos lograrlo si no incorporamos a las grandes mayorías que aspiran al cambio verdadero. La acción electoral, el trabajo en los gremios, barrios y comunidades, la lucha de ideas, deben estar orientados hacia este gran objetivo. La crisis actual y el descalabro de la derecha representan una gran oportunidad que debemos aprovecharla si no queremos que los sectores dominantes la resuelvan desde posiciones autoritarias, conforme viene sucediendo en otros países.

En tal sentido, convocamos a las organizaciones de izquierda, democráticas, patrióticas, a las diversas expresiones del movimiento popular del campo y la ciudad, a los jóvenes y mujeres, a los intelectuales y representantes de las diversas expresiones culturales, a construir la unidad desde las bases, constituyendo comités unitarios más allá de las banderas políticas, organizar y fortalecer las organizaciones sociales, forjar la Asamblea Nacional de los Pueblos, asumir una actitud más audaz de cara a las masas afirmando nuestra identidad de izquierda, progresista y popular.

En circunstancias que es crucial llevar a cabo la lucha de ideas para disputar la hegemonía de las clases dominantes, hacemos un llamado a desarrollar conjuntamente una campaña nacional de acción política de cara a la gente, levantando las banderas de regeneración moral, contra la corrupción y la impunidad, la defensa de la democracia, la apertura del sistema político, la defensa del trabajo y los recursos naturales, por una nueva Constitución para una nueva república.

¡OTRO PAÍS ES POSIBLE, JUNTOS PODEMOS LOGRARLO!

Perú, 27 de abril del 2019

COMITÉ CENTRAL