“El SUTEP nace  en 1972, como resultado del resurgimiento del clasismo en el Perú y por la necesidad de terminar con la división que caracterizó a las luchas y organizaciones  del magisterio con anterioridad a la fundación del SUTEP”.

“La primera  huelga  nacional del SUTEP, realizada en 1978 y que duró 81 días, sirvió para sentar en la mesa de diálogo a la dictadura militar de Francisco Morales Bermúdez que no quería reconocer al SUTEP. La dictadura militar se vio obligada a firmar un Acta que, entre otros puntos, permitió el nombramiento de cerca de 20,000 maestros contratados. Fue la primera lucha de gran envergadura que desarrolló el SUTEP, a casi 6 años de su fundación, frente a un gobierno que desarrolló los esfuerzos para desaparecerlo, incluido el paralelismo del  SERP. En algún momento Velasco señaló “el SUTEP o la revolución”.

He copiado textualmente la información muy valedera que  me proporciona el camarada Gilberto Meza, porque se ajusta a la verdad  y le agrego otros datos para conocimiento de nuestros lectores, como por ejemplo que ante la traición de la FENEP y el fracaso de la huelga nacional de 1971, en las bases magisteriales a nivel nacional se fueron formando y organizando los Comités Magisteriales  de Unificación y Lucha (COMUL) impulsados por jóvenes maestros del Partido, de izquierda y docentes independientes que trabajaban sacrificadamente por la unidad de todos los sindicatos existentes por especialidades y niveles en una sola organización sindical y con una clara orientación del sindicalismo de clase. Estos Comités luego se reunirían en Arequipa a fines  de 1971 y donde se acordó formar un solo sindicato y que nacería el DÍA DEL MAESTRO  en la ciudad del Cusco  el 6 de julio de 1972, bajo la conducción del camarada Horacio Zeballos Gámez.

En  un artículo anterior,  señalé  la realización del primer paro nacional del 24 de octubre de 1973; también la feroz represión de la dictadura; así mismo, el rol jugado por el SUTEP en el impulso del  paro nacional del 19 de julio de 1977. Ahora, con motivo  de la primera huelga  nacional del gremio magisterial, preciso que ésta se inició el 8 de mayo de 1978 y tuvo una duración de 81 días, donde participamos de manera  masiva los maestros peruanos, salvo un sector del APRA que  se alió con  el gobierno de Morales Bermúdez; la represión fue intensa, no solo por las fuerzas policiales, sino también por las fuerzas armadas, pero se contó  con el apoyo de la población que ya se cansó de la dictadura y los militares y exigían el retorno a la democracia y que por lo demás, debido al exitoso paro nacional del 19 de julio, los militares se vieron obligados a convocar a las ELECCIONES PARA LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE  el  año siguiente, por lo que la huelga magisterial fue otro gran empujón para que los militares vuelvan a sus cuarteles.

En ese encrespado escenario político nacional, se produjeron  la deportación a la Argentina, donde venía realizándose  el campeonato mundial de futbol,  de varios dirigentes políticos y sindicales como Javier Diez Canseco,  Valentín Pacho, Justiniano Apaza, Ricardo Napurí y muchos otros; y los días 21 al 25 de mayo,   la ciudad de Arequipa se declararía en un paro  general convocado por las organizaciones populares en apoyo a la huelga  nacional de SUTEP. La represión dictatorial fue feroz contra la población  y los dirigentes que encabezaron la lucha y dentro de  ellos a los  dirigentes del SUTEP y a los militantes de Patria Roja.

Con la Huelga de los 81 días se logró la institucionalización del SUTEP, más no su reconocimiento legal; el nombramiento de 20,000 docentes contratados, el no descuento de los días no trabajados; y por su puesto el inicio de la reconquista de  la democracia,  las libertades políticas y sindicales, que fueron anulados por el golpe militar del 3 de octubre de 1968. Desmiéntanme  senderistas asesinos.

Fue la tercera victoria política, sindical y popular del  SUTEP y el movimiento popular peruano.