¡BASTA DE CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD! ¡REGENERACIÓN MORAL, NUEVA CONSTITUCIÓN PARA UNA NUEVA REPÚBLICA!

  1. A la inmensa mayoría de peruanos nos indigna la gigantesca corrupción y el grado de descomposición moral que se revelan día a día; estamos hartos del cinismo del fujimorismo y el Apra, empeñados en torcer la mano a la justicia y garantizar impunidad por sus delitos, de la prepotencia del Fiscal de la Nación, blindado por la mayoría parlamentaria y convertido en escudero de la corrupción. Estamos cansados de sufrir los embates del crimen organizado, el narcotráfico, la delincuencia y la violencia que se ceba sobre los sectores más vulnerables, particularmente las mujeres, víctimas de una escalofriante ola de feminicidios. En lugar de un proyecto de país que asegure desarrollo, bienestar, seguridad, vivimos en el círculo vicioso del enfrentamiento por cuotas de poder, el toma y daca entre los sectores dominantes, el caos, la inestabilidad política, el circo mediático, mientras se sigue esquilmando a los bolsillos de la población, quitando derechos a los trabajadores, agrediendo a las comunidades campesinas y nativas.
  2. Hoy todos hablan de la crisis política asociada a la corrupción que, entre otras cosas, ha llevado a la prisión de Keiko Fujimori, el desmoronamiento de su partido, las acusaciones contra los ex presidentes Toledo, Humala y García, la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán y un sinnúmero de autoridades locales y regionales, jueces, fiscales y empresarios. En realidad, se trata del agotamiento y la crisis del modelo neoliberal que empezó a aplicarse con el primer fujimorismo; la consecuencia de sus antivalores que impuso, de la reducción del Estado al papel de subsidiario del mercado, transformado en botín permanentemente asaltado por sectores privados. Modelo que, asimismo, arrasó con los derechos laborales, convirtió la democracia en caricatura, despojó al país de su soberanía para permitir el saqueo de los recursos naturales, y que para aplicarse necesitó de una Constitución, la de 1993, hecha a su medida.
  3. Estamos, pues, en una encrucijada histórica, una crisis profunda de la que no se saldrá con medidas parciales ni de corto plazo; que no podrá resolverse en los parámetros del actual modelo, ni liderada por quienes trabajan por su continuismo y profundización. Reconociendo la acción valiente de fiscales y jueces probos que se enfrentan a la corrupción o la importancia de las reformas propuestas por el Ejecutivo vía referéndum, señalamos que tales medidas resultan insuficientes para sacar al país del pantano al que lo han conducido las clases dominantes.
  4. Cerrar este ciclo de oprobio y abrir uno nuevo requiere de una profunda regeneración moral, una nueva cultura política, lucha frontal contra la corrupción y la impunidad, elementos indispensables de un proyecto de país que supere al actual modelo neoliberal extractivista, expoliador del pueblo y subyugado al capital extranjero. En otras palabras, abrir paso a una nueva república a través de una nueva Constitución que restituya el papel rector de Estado en la economía, afirme una real democracia, rescate la soberanía nacional, la descentralización, los derechos sociales – económicos –políticos y culturales de los trabajadores, las comunidades, las etnias, las mujeres y los jóvenes, es decir la organización del país, de su potencial, recursos y economía para afrontar los retos del siglo XXI.
  5. En consecuencia, reiteramos nuestra exigencia del cierre inmediato del Congreso, la convocatoria a elecciones legislativas; asimismo, una Asamblea Constituyente para promulgar una nueva Constitución, base legal de la Nueva República. Persistimos en el llamado a la más amplia unidad de los sectores populares, democráticos, patrióticos, la izquierda y el progresismo a marchar detrás de estas banderas. Toda crisis representa también una oportunidad; hoy la tenemos al frente, de nosotros depende aprovecharla y abrir un nuevo rumbo a nuestra patria.

 

Lima, 06 de noviembre del 2017

Buró Político del Comité Central