BARATA: ¿AYER MONTAÑAS HOY SÓLO ESCOMBROS?

Por: Augusto Lostaunau Moscol *

“La luz se hizo sombra
y nació el indio,
La puna se hizo hombre
y nació el indio”.

                              Alicia Maguiña

No cabe duda que si tuviésemos que elegir al hombre del año 2017 en el Perú, éste sería sin duda, y por mayoría, Jorge Barata. El hombre fuerte de Marcelo Odebrecht. Aunque, por contradictorio que parezca, el año pasado cuando las agendas de Barata nombraban a Ollanta Humala, a Susana Villarán u otro político que los medios de comunicación privados y con intereses han encasillado como “de izquierda”, los periodistas del sistema y los “analistas políticos de salón de belleza” le daban toda la “autoridad moral” a Barata y sus versiones sobre el financiamiento de campañas electorales. Así, “la izquierda” de las agendas de Odebrecht eran tan corrupta como la derecha de la salita del SIN.

En el Congreso de la República, los voceros de los partidos ahí anclados se entusiasmaban con el apellido Barata. Se exigía que la fiscalía entreviste a Jorge Barata y que su palabra –que era sagrada- se tome en cuenta para la sanción judicial de los izquierdistas corruptos. “Los Rojos También Roban” se llamaba la novela montada. Y, para hacer “montón”, en este mismo saco se colocó a Alejandro Toledo. Quizás, más por odio a su esposa que al cholo sagrado.

Más, el último día de febrero de 2018 todo cambió. “Ayer montañas; hoy sólo escombros” dice la letra de una hermoso valse de Alicia Maguiña. Y eso ha pasado con la palabra sagrada de Jorge Barata. Ahora que, ante la fiscalía peruana, ha declarado que los beneficiados con los dineros de Odebrecht no sólo fueron “los izquierdistas antisistema y antimineros”: Ahora que ha confirmado que los dineros de Odebrecht también llegaron a los fondos de Keiko Fujimori; de Alan García; de Pedro Pablo Kuczynski; de Mercedes Araoz, etc. Además, ha nombrado a Jaime Yoshiyama, a Luis Alva Castro, a la CONFIEP, etc. Mejor dicho, todos. o casi todos. La palabra de Jorge Barata ha dejado de ser “sagrada y verdadera” para convertirse en mentira.

El periodista Ernesto Toledo Brückmann (Diario Uno) ha señalado que:

“Barata le dio 700 mil dólares para la campaña de Perú Posible y Alejandro Toledo dice que Barata miente. 300 mil dólares para Alianza para el Gran Cambio y PPK dice que Barata miente. 200 mil dólares para el Apra y Mercedes Aráoz dice que Barata miente. Un millón 200 mil dólares para Fuerza 2011 y Keiko dice que Barata miente. Dos millones 800 mil dólares para el Partido nacionalista y Ollanta Humala dice que Barata miente. Un monto no precisado para la campaña del NO a favor de Susana Villarán y la ex alcaldesa dice que Barata miente…Ahora resulta que los fiscales viajaron a Brasil por gusto pues Barata es un mentiroso y los líderes políticos en el Perú desbordan honradez”.

Y así, ahora todos los nombrados por Jorge Barata cierran filas y lo califican de mentiroso. Afirman que la fiscalía no debe depender de las declaraciones de Barata. Mejor dicho, hoy por hoy, Jorge Barata es el más grande mentiroso de la historia mundial. Quizás, el ex ministro favorito de García Pérez escriba un nuevo cuento para niños donde el niño de madera se llamará Barata.

Pero, estas declaraciones tienen más importancia ya que, como sostiene Jaime Antezana Rivera:

“Los más saltante que dijo Barata es que Yoshiyama y la Confiep, gremio empresarial que nunca oculto sus preferencias por el fujimorismo, habrían sido los canales para que el dinero de Odebrecht llegue a Keiko y Fuerza Popular. No basta con negarlo, como ya lo han hecho. Con la información de quien está lejos de ser antifujimorista, se debe investigar profundamente”.

Así es. Ahora conocemos que la CONFIEP, la principal organización gremial de los grandes empresarios del país, también están inmersos en estos envíos de dinero de Marcelo Odebrecht para “apoyar desinteresadamente” las campañas electorales de candidatos que al momento de llegar a la presidencia de la república, firmaron decretos que favorecieron directa o indirectamente a sus “aportantes secretos”. Esto debe quedar claro ya que, ahora los medios de comunicación privados y con intereses están lanzando la idea que: “aportar” en una campaña electoral no es delito. Olvidando que, Odebrecht “apoyó” candidaturas que al convertirse en autoridades, favorecieron su intervención en una larga lista de obras públicas. La CONFIEP se ha convertido en una organización que no deslinda con la corrupción.

Y, luego de esto, la política nacional ha alcanzado su mayor crisis. Toledo Brückmann indica que:

“El Perú no está para Cumbres, no podemos organizar nuestra propia casa, no tenemos cabeza ni para culpar a Maduro de nuestra corrupción enquistada. Todo está hoy políticamente paralizado y aunque nos cueste reconocerlo, debe seguir paralizado por un tiempo más, a fin de darle un purgante. Quien quiera tomar las riendas del gobierno hoy, en caso PPK renuncie o lo vaquen, estará tan cochino como su antecesor. Lo único que nos queda es expectorar lo más que se pueda. El último que se quede que apague la luz y cierre la puerta”.

Y en medio de la gran ola de la corrupción Odebrecht que arrastra al tacho de la basura a toda la derecha y a la CONFIEP, Kenji Fujimori “renuncia” a Fuerza Popular. De esta forma, ahora la noticia política “más importante” es la “ruptura” del fujimorismo. Para enfrentar la crisis Barata ahora una cortina de humo pensada desde el SIN.

*Historiador a favor del Colegio Profesional de Historiadores del Perú