Con mucha tozudez, las autoridades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se empecinaron en llevar adelante un examen de admisión virtual este fin de semana. Se negaron a tomar en cuenta dos factores importantes: primero, que un sector mayoritario de postulantes no posee conexión domiciliaria de internet y/o no cuentan con los dispositivos tecnológicos necesarios para dar un examen virtual (computadora, sea de escritorio o portátil), lo que convierte a este tipo de prueba en discriminatoria; segundo, que no se garantiza la completa transparencia del examen, propiciando la actividad de mafias que buscan lucrar a través del fraude.

La serie de denuncias presentadas desde primeras horas del viernes 2 de octubre, confirman lo anterior, es decir, que –además de las deficiencias experimentadas por los postulantes para conectarse y poder desarrollar la prueba– los mecanismos de seguridad fueron insuficientes y el examen estuvo circulando a través de plataformas de videos y redes sociales. Ante esto, debe anularse el examen de admisión virtual y devolverse el dinero invertido por los postulantes.

Como la pandemia que afecta al mundo –siendo el Perú uno de los países más afectados– continuará su curso aun iniciado el año 2021, impidiendo la realización de exámenes e incluso clases presenciales, proponemos que por este año se proceda al ingreso libre a las universidades, institutos y escuelas superiores públicos, con el objeto de desarrollar un año propedéutico, al término del cual quienes lo aprueben podrán acceder a una especialidad. Por cierto, ello exigirá un incremento del presupuesto de las instituciones públicas de educación superior; si ya se entregaron miles de millones de soles a la gran empresa, con mayor razón debe hacerse a un sector estratégico para el desarrollo del país como es la educación superior pública.