Alan García, el “actor político” del Metro de Lima

Por: Ernesto Toledo Bruckmann

Aunque Alan García diga todo lo contrario, las declaraciones del ex viceministro aprista Jorge Cuba que lo sindica como “actor político” en actos de corrupción so transcendentales. Cuba resulta importante para aclarar los vínculos del segundo gobierno aprista con la corrupción, pese a las recientes declaraciones del ex presidente, quien no considera relevante el testimonio de su otrora funcionario, sobre su participación como “actor político” en las coimas de la licitación para la construcción del Metro de Lima.

García utiliza su cuenta de Twitter para referirse a la frustrada colaboración eficaz de Cuba, quien habría brindado detalles sobre la actuación de García y su ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, esto en el marco de las investigaciones por el caso Odebrecht.

Cuba contó que la estrategia utilizada por Odebrecht para ganar procesos de licitación de los grandes proyectos, incluía la participación de actores políticos que eran los encargados de generar el marco legal, la obtención y/o asignación del financiamiento y generación de facilidades en el proceso de ejecución. Aquí se encuentran las autoridades del más alto nivel como los presidentes Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala quienes favorecieron abiertamente a Odebrecht.

Posteriormente, Cuba dio detalles que comprometieron a García: “Para el caso específico de la Línea 1-Metro, los actores políticos eran Alan García y Enrique Cornejo, quieres fueron los que gestionaron y aprobaron los decretos de urgencia, decretos supremos y resoluciones ministeriales que ayudaron a Odebrecht”.

Asimismo, Cuba mencionó a Cornejo. “Para el periodo de la gestión de Enrique Cornejo se realizaron 25 concursos públicos con un valor adjudicado estimado de 3,443.4 millones de soles y 35 licitaciones con un valor adjudicado estimado de 5,178.6 millones de soles, que en conjunto totalizaron 8.608.2 millones de soles. Aplicando el 2.5% que pagaba el club, tenemos que para el periodo se habrían pagado 201.7 millones de soles”.

El accionar de García demuestra su debilidad y desesperación por no poder controlar el Ministerio Público. Mientras más actúa García más muestra su debilidad y desesperación por ya no poder controlar el Ministerio público. La  alianza del Apra con el fujimorismo explica el interés de mantener al fiscal de la nación Pedro Chávarry para limpiarse de todos vínculos  que se descubran en cualquier momento.

Alan García también sostuvo que sus adversarios están desesperados por no poder vincularlo en hechos de corrupción. “Desesperación de mis adversarios por no poder vincularme ni a pagos, ni a coimas, ni a cuentas como si lo están sus ex jefes. Otros se venden, yo no”, indicó el líder aprista vía Twitter para luego recoger la opinión de César Romero, editor de la sección Judiciales de un diario local, quien sostiene: “El exviceministro Jorge Cuba Hidalgo no habló de #AG, ni admitía delito en coimas del Metro de Lima. Quería convertirse en colaborador eficaz con un resumen de reportajes periodísticos o datos que los fiscales ya tenían. #LavaJato”

Más de uno sostiene que García ha retomado su coartada de la persecución política y ha renovado sus vínculos con el Apra para mantener el argumento de que lo persiguen por ser un actor político importante. La confesión de Jorge Cuba fue rechazada por un miembro del equipo especial a cargo del caso Lava Jato a cargo del fiscal Hamilton Castro.  “Se archivó debido a que inicialmente el exviceministro reconoció haber cometido delitos de los que luego en parte se retractó”, dice el documento del equipo especial.

El 27 de julio el fiscal Hamilton Castro fue removido de su cargo por los cuestionamientos del Ministerio Público sobre la lentitud y los errores que tuvo frente al caso Lava Jato. Esto generó que el fiscal superior coordinador del Equipo Especial, Rafael Vela, enviara un informe sobre las “presuntas irregularidades” en la oficina de Control Interno de la Fiscalía de la Nación que envolvían a Castro.

Según documentos a los que accedió IDL – Reporteros, el 30 de julio, el fiscal Sergio Jiménez, quien trabajó bajo el mando de Hamilton Castro sobre el caso Lava Jato, firmó la “disposición” 03-CE 042017, que rechazaba la colaboración eficaz de un acusado que entonces se le conocía como testigo 004-2017 y que posteriormente se identificó como Cuba.

García no solo tiene un claro intento por desacreditar la versión brindada por Cuba, la cual lo vincula directamente con la empresa brasileña Odebrecht y el presunto pago de coimas que se realizaron durante su gobierno, sino que simultáneamente ataca a la prensa que destapa actos de corrupción.

El ex mandatario acompañó todos sus tuit con el #GorritiPuroHumo, una cuenta que ataca los destapes del periodista Gustravo Gorriti con agravios de todo tipo. La relación entre Jorge Cuba y el ex presidente es estrecha ya que el funcionario aprista fue parte,  junto a Edwin Luyo y Miguel Navarro, del plan de gobierno con el que García postuló a la Presidencia en las elecciones generales del 2016.

Le relación lleva más de un cuarto de siglo, cuando en 1991 García, el exministro Enrique Cornejo y Cuba estuvieron juntos en las investigaciones publicadas en la serie “Deuda Externa Latinoamericana”, dos volúmenes que sirvieron para justificar las medidas del primer gobierno aprista.

Por su parte, Enrique Cornejo, exministro de Transporte y Comunicaciones del segundo gobierno de García y que trabajó con Navarro, Luyo y Cuba, fue sancionado por el Partido Aprista en el 2017, por supuesta “conducta infraterna”, en medio de las investigaciones por el pago de sobornos por parte de Odebrecht.