Por: Bladimiro Begazo Begazo

¡Claro que sí! porque el pistolero e inimputable Donal Trump y el imperialismo yanki persisten en atacar a Venezuela de manera reiterada y es evidente que continuarán en ese negro propósito, pese a las sucesivas derrotas sufridas en el campo político, militar y diplomático, que le infringieron el Comandante Hugo Chávez primero y ahora por el Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros, a la cabeza del heroico pueblo del país llanero.

Luego, primero quisieron asesinar a la plana mayor del gobierno venezolano con el disparo de drones,  el 23 de enero pretendieron infiltrar armas bajo el pretexto de ayuda “humanitaria”, a continuación sabotearon el fluido eléctrico, posteriormente al estilo de los pistoleros del  oeste del siglo XIX ofrecen 15 millones de dólares en recompensa a quien asesine o entregue a los EEUU a Nicolás Maduro, y para rematar su entraña invasora paga a mercenarios, en complicidad con el vende patria Juan Guaidó, para que ingresen a territorio Venezolanos, capturen al Presidente Maduro y lo trasladen al país del norte,   para que sea juzgado por las leyes norteamericanas por los supuestos delitos de conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, y tenencia de armas y otros artefactos destructivos.

Venezuela es un país soberano, como cualquier otro y nadie puede meterse en sus asuntos y problemas internos debiendo ser sus propios pueblos quienes los resuelvan. Y así lo estipulan la Constitución de Venezuela y el derecho internacional, pero el loquito de Trump y los anteriores presidentes norteamericanos se irrogan el derecho de intervenir donde les da la gana utilizando el poder económico y militar que posee; según dicen para enseñar democracia, defender los derechos humanos, salvar a los pueblos de sus dictadores malvados. Si todos sabemos que la democracia de EEUU es corrompida, es la democracia del dólar y de los grandes monopolios: que van  defender los derechos humanos, solo los ciegos y los mercenarios  pueden sostener tal cosa, si EEUU es el principal violador de estos derechos; que van a defender y salvar a los pueblos de las manos de los dictadores, cuando en verdad ellos son los principales causantes del hambre de los pueblos en el mundo y de Venezuela específicamente; cuando sin derecho alguno bloquea y roba la economía de  Venezuela y chantajea a las empresas que comercializan con el gobierno del compañero Maduro.

Pero en su locura TRUMP, luego de fracaso del bloqueo marítimo anunciado hace poco, ahora recurre al terrorismo contratando empresas y mercenarios para que penetren clandestinamente a Venezuela para asesinar a los dirigentes, dinamitar empresas y provocar levantamientos y esto es  lo que sucedió el 3 de mayo, cuando un comando terrorista asesino desembarcó en la Guaira, en el marco de la operación Gedeón, Silvercorp USA INC, encabezado por el norteamericano Duke Denman y 12  mercenarios más, pero que fueron desbaratados por las milicias armadas de pescadores  que operan en este sector y los entregaron  a las autoridades venezolanas para que sean juzgados.

Y como no podía ser de otra manera, Trump y sus asesores niegan estar comprometidos en esta operación, pero las evidencias así los demuestran: la confesión de Denman, acusa a Trump y Juan Guaydó; el vocero de este último Juan José Rendón, reconoce de haber firmado un contrato con la empresa militar de Jordán Goudreau, Silvercorp, al que pagó un monto de 50,000 dólares con el objetivo de capturar a Maduro y varios funcionarios del Gobierno.

De esta intentona con seguridad tenían conocimiento los integrantes del grupo de Lima e Iván Duke porque en territorio colombiano según el terrorista norteamericano Duke Denman existen varios campos de entrenamiento de mercenarios.

El reconocimiento concreto que hace Miguel Ángel Rodríguez, enemigo jurado del proceso bolivariano, columnista del Diario El Correo, que afirma que dicho desembarco “pudiera ser parte de una operación, sino para desbaratar al dictador, por lo menos promover su derrocamiento por los propios venezolanos” (Diario Correo, viernes 8 de mayo); también el reconocimiento del Columnista de La República, Mirko Lauer, que afirma “El desembarco ha cobrado un grado de confirmación y un giro insólito.

Jordán Goudreau, ex boina verde estadounidense, que conduce una empresa de seguridad en Florida, se declaró líder de la operación. Así mismo, mencionó a la prensa nombres de los jefes militares de un equipo de 60 personas que seguirán actuando desde dentro de Venezuela”.

Por su parte, Mike Pompeo, señaló “que usará todas las opciones a su disposición para repatriar a los dos estadounidenses detenidos” y también tratando de desmarcar del tema al gobierno yanqui, declaró, que si “EEUU hubiese intervenido otro hubiera sido el resultado”.

Pero el jaque mate lo dio Nicolás Maduro, quien, en conferencia de prensa con diarios de todo el mundo, incluido la presencia del cuerpo diplomático, demostró con pruebas y videos en mano la intervención directa de los EEUU y Trump, asestándole una nueva derrota al pistolero del norte.

Los intentos de invadir Venezuela para asesinar y derrocar al compañero Maduro continuarán, por eso debemos mantenernos alertas para desenvainar la espada de Bolívar, en apoyo efectivo al gobierno y al hermano pueblo venezolano.

¡Venezuela Solidaridad!